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Conflicto con Uruguay por la planta de la ex Botnia
El conflicto recrudeció a partir del anuncio de la pastera de aumentar la producción. El gobierno plantea que si no hya respuestas de Uruguay llevar su queja al Tribunal de La Haya
10 de septiembre de 2013
El Gobierno nacional endureció en las últimas horas su posición contra la pastera UPM (ex Botnia), que planifica aumentar la producción de su planta instalada a la vera del río Uruguay, y no descartó recurrir al Tribunal de La Haya para elevar sus quejas.

El gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, ofició de vocero oficialista, luego de mantener un encuentro con el canciller Héctor Timerman, y allí advirtió que podría ir a la Corte Internacional de La Haya para evitar que la pastera aumente los cupos de producción. Y reveló que el ministro de Relaciones Exterior dijo que la posición argentina contra la compañía es "inflexible".

"Si bien no hay una solicitud formal, nos preocupa enormemente la constante presión que hay por parte de la empresa al gobierno democrático de Uruguay", dijo el gobernador, quien luego agregó,"Argentina no autorizará ningún incremento de producción de pasta de celulosa a UPM", agregó.

"Si eventualmente se tomara una decisión unilateral, deberíamos analizar seriamente acudir nuevamente a la Corte Internacional de Justicia de La Haya", aseguró ayer Urribarri luego de verse las caras con Timerman. En la reunión participaron también el intendente de Gualeguaychú, Juan José Bahillo, y el senador nacional Pedro Guastavino.

El conflicto se renovó hace un año y tres meses que la autoridad ambiental de Uruguay emitió un pronunciamiento favorable a la solicitud de UPM para aumentar la fabricación de pasta de 1,1 millones de toneladas hasta las 1,3 millones de toneladas, pero el gobierno de José Mujica no firmó aún el aval.

La empresa esperaba que llegara la autorización previa a la detención anual de actividad para el mantenimiento de la planta, a efectos de acotar ese tiempo y seguir produciendo. Pero como no puede pasarse del límite que tiene autorizado, al terminar agosto informó que la paralización será mucho más extensa. En lugar de 11 días de suspensión de producción, deberá hacerlo por dos meses.