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Un día soleado luego de la oscuridad
Para una generación el 30 de octubre fue el día del primer voto. Inicio de sueños por sostener la Democracia. Recuerdos de un domingo distinto
30 de octubre de 2013
Por Roberto Aguirre Blanco, de la redacción de Asteriscos. Tv

Es imposible recordar aquel domingo soleado del 30 de octubre sin verlo en primera persona, porque para muchos fue el voto inaugural, el inicio de una libertad conquistada. Fue el proceso de un crecimiento y un paso de la adolescencia a la juventud, acotado por la represión de la Dictadura.

El famoso cuarto oscuro que era muy iluminado se abría a los ojos ansiosos de millones de jóvenes que tenían decenas de opciones como las que proponían la polarización entre el peronismo de Luder y Lorenzo Miguel y el Radicalismno de renovación de Raúl Alfonsín.

Perfo también también desde la izquierda se escuchaban las voces del Partido Intransigente con el “Bisonte” Oscar Alende o Jorge Abelardo Ramos desde el FIP o el nacimiento del MAS , con dirigentes como Luis Zamora.

Desde la derecha surgía el eterno Alvaro Alsogaray con la UCEDE y Rafael Martínez Raymonda con los Demócratas progresistas y un poco más al centro Rogelio Frigerio con el Movimiento de Integración y Desarrollo y la pesencia aún de Arturo Frondizi, y 6 opciones más.

Eran los tiempos de colas en las mesas de comicios masculinas y femeninas, de mucha espera y de boletas enteras por temor a equivocarse si uno pretendía el corte.

Pero a pesar del sol y la emoción, aún eran días de Falcon Verdes, de Militares armados y tensión en medio de un clima de retirada, y que se evidenciço por la noche cuando unos festejaban y otros pedían explicaciones por la derrota a dirigentes que no aparecían, y las fuerzas de seguridad corrían militantes por la calle , proque el país seguía en "estado de sitio"

Los radicales concentrados en el Comité nacional de la calle Alsina saludando a dirigentes de tercera línea porque nadie importante se presentó por alli, y los peronistas perdidos, sin encontar un lugar en toda la ciudad donde descargar sus broncas

Eran los días de 1983 cuando comenzaba el destape en los kioskos de diarios, se comenzaban a ver películas prohibidas como “The Wall” o “La Naranja Mecánica”, y el cine argentino tomaba fuerza con “La República Perdida” o la excelencia de “No habrá más penas ni Olvido” , la novela del “gordo” Soriano, que desataba polémicas y peleas verbales dentro de los cines.

Este relator recuerda que la noche previa al domingo de los comicios fue a ver en plena calle Corrientes la película “Estado de Sitio” de Costa Gravas, que contaba la búsqueda de un hijo por parte de un padre estadounidense tras el golpe militar de 1973 en Chile.

A la salida de la función de trasnoche, conmovido por el film esperaba fuera del cine integrante de la policía que pedían documentos e hicieron poner contra la pared a los que fuimos aquella función en otro acto de poder sobreactuado.

Sin dudas, al día siguiente ese hecho condicionó el placer del voto, más allá de la elección del candidato, uno votaba contra toda esa opresión y falta de libertades básicas

Era aquel 1983 donde, Juan Carlos Baglietto nos cantaba que “voy tratando crecer y no de sentar cabeza, y Miguel Mateos declamaba que en la “Argentina hacía falta poner huevos ” , Charly, no se engañaba, y sostenía “que nos seguían pegando abajo”, mientras al ritmo de Twits aún crearíamos que se “trataban de cieguitos”.

Se respiraba aire libertario, de discusiones, de fiesta de pegatinas y mesas en cada esquinas con militantes, el país era pura vida camino a la Democracia, y la política era ya parte de nuestras vidas.

Ese 30 de octubre de 1983 muchos DNI dejaron de ser vírgenes, el frío de un invierno oscuro dejaba paso a aires de primavera y nuevo sueños, mirado hoy, con algunas canas en la cabeza, a tres décadas, el camino parece largo y lleno de luchas, pero abrimos ese mismo DNI y hay más de 25 sellos de Democracia. Esa es nuestra mejor fiesta.