Noticias actualizadas las 24 horas Información clave para decidir
24 de noviembre de 2017
Seguinos en
Reciba gratis nuestra newsletter diaria y alertas de noticias en su casilla de e-mail
Al hacer click en el botón, se abrirá una nueva ventana donde podrá ingresar sus datos
García Márquez, el Nobel periodista
Desde su primer cuento en un diario hasta la creación de la Fundación Nuevo Periodismo, la vida del escritor no se alejó de la prensa
17 de abril de 2014
La vida de Gabriel García Márquez y su legado literario nunca se desligó del periodismo. Sus inicios en el oficio se remontan a su llegada a la capital colombiana, Bogotá, en 1943, cuando aún era un adolescente.

En medio del frío de la ciudad y lejos de su tierra natal, García Márquez comenzó a escribir algunos poemas durante el secundario y, quizás sin saberlo, reafirmó de a poco su amor por la literatura. Al terminar el secundario, en 1946, decidió estudiar Derecho y por eso se inscribió en la Universidad Nacional de Colombia, aunque nunca terminó la carrera.

El 13 de septiembre de 1947 su primer cuento, "La tercera resignación", fue publicado en las páginas del suplemento Fin de Semana del periódico El Espectador. García Márquez tenía 20 años.

Seis semanas después, en el mismo diario, fue publicado "Eva está dentro de su gato".

En abril de 1948 el asesinato del candidato presidencial Jorge Eliécer Gaitán, en Bogotá, provocó una era de violencia sin precedentes en el país, e hizo que el joven Gabriel volviera a la ciudad de Cartagena, no sin antes haber participado en las protestas que desencadenó el hecho. La ola de violencia que derivó del asesinato tuvo su reflejo en sus obras.

Ya en Cartagena, el recién fundado periódico El Universal le brindó una columna diaria para imprimir sus letras.

A su regreso a Barranquilla en 1950 por petición de su madre, García Márquez se convirtió en colaborador de El Heraldo, periódico de esa ciudad. Tanto en El Heraldo como en El Universal, usó el seudónimo Septimus. Ese mismo año participó en una revista de corta vida llamada Crónica.

Posteriormente, de nuevo en Cartagena, continuó escribiendo para El Heraldo y El Universal, y decidió que su vida estaría dedicada a la literatura.

Para 1951 publicó otro cuento en El Espectador titulado "Nabo, el negro que hizo esperar a los ángeles", y tuvo lista la primera versión de La Hojarasca, novela que fue rechazada por la editorial Losada.

Un año después García Márquez se quedó sin trabajo y terminó vendiendo libros; sin embargo, su vida como periodista no había terminado.