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El Papa invitó a Israel y Jordania a rezar juntos
Francisco celebró misa frente la Basílica de la Natividad. Gesto histórico: convocó a Mahmoud Abbas y Shimon Peres a rezar junto a él en "su casa" por el fin del conflicto armado
25 de mayo de 2014
El papa Francisco exhortó a palestinos e israelíes a iniciar un "éxodo" hacia la paz para poner fin al sufrimiento que castiga la región desde hace décadas.

El pontífice hizo un llamamiento a los presidentes de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abas, y de Israel, Simón Peres, para lograr la paz y ofreció "su casa" en el Vaticano para este proyecto."Ambos buscan la paz, y esta puede llegar a través de cosas pequeñas.

"Puede ser difícil lograrla, pero vivir sin paz es un sufrimiento", dijo el pontífice antes de iniciar el rezo del Regina Coeli en la plaza del Pesebre en Belén.

"Animo a los pueblos palestino e israelí, así como a sus respectivas autoridades, a emprender este feliz éxodo hacia la paz con la valentía y la firmeza necesaria para todo éxodo", dijo el pontífice en su primer discurso en Palestina, que dio junto al presidente Mahmud Abbas.

El helicóptero militar jordano que trasladó al pontífice desde Ammán aterrizó a las 9:30 cerca del campo de refugiados palestinos de Dheisheh, desde donde Francisco se trasladó a la sede de la presidencia para reunirse con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas.

Tras el encuentro, Bergoglio se desplazó hasta la plaza del Pesebre, donde celebró una misa ante más de 8.000 personas llegadas de todos los rincones de Palestina, incluida Gaza, bajo asedio militar israelí desde 2007.

Tras la misa, el papa se retirará a la vecina residencia Casa Nova, propiedad de la Custodia franciscana en Tierra Santa, donde descansará un instante y comerá con familias palestinas, procedentes del área de Belén, Jerusalén Este, Galilea y Gaza.

Allí, las familias transmitirán al pontífice problemas diarios a los que hacen frente, como el muro de segregación, la construcción de colonias o la ausencia de libertad de movimiento que les impiden visitar los santos lugares de Jerusalén y ponen trabas a la reunificación familiar.