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Orgullo y amor, en el nombre del padre
"El Toque de un Poeta" es teatro de gran vuelo. Intenso trabajo de Lito Cruz, Susu Pecoraro y Eleonora Wexler. Un poderoso texto de O'Neill
3 de agosto de 2014
Por Roberto Aguirre Blanco, de la redacción de Asteriscos.Tv

Los espejos nunca mienten si uno los mira con honestidad. El orgullo, como el alcohol, cuando ya está en el cuerpo no se lo puedo dominar, y el amor es un motor que hace pelear por lo que se desea, con las armas que estén más al alcance de cada corazón, que reclama atención y cuidados.

Por ese camino se va disparando varias ideas para ir entendiendo la excelente obra del premio Noble, Eugene O’Neill, “El Toque de un Poeta”, nunca antes vista en Buenos Aires, y que se estrenó en el Teatro Apolo con un trío de actores magistrales que le ponen el cuerpo a una familia disfuncional, que busca encontrar su espacio de convivencia.

Esos trajes de una familia irlandesa de principios del siglo 19 se lo calzan con justeza Lito Cruz, como un padre cargado de orgullo e historias de poca probabilidad de comprobar, Susu Pecoraro, con una sumisa pero enamorada esposa, y Eleonora Waxler, convertida en una rebelde hija con carácter y sueños de un amor grandioso.

En ese contexto, el patriarca de la familia, Cornelius Melody, trajina por su taberna, con la inmigración a cuestas en un lugar perdido de Estados Unidos, en el medio de la nada, para vivir de fiesta en fiesta con su amigos, beber sin final y viajar en poemas eternos de Lord Byron, con el mejor sonido de las melodías celtas.

Pero este hombre solo ama su propio ego, su pasado de supuesta gloria, una yegua que deja sin alimentos y embarga a su familia, y el postergado deseo de ser tratado como un caballero, aunque lejos este de tamaña nobleza.

En el medio su hija, Sara, que se le planta sin pudores y lo cuestiona, que por momentos lo desprecia y anida el deseo de un amor sanador en la figura de un joven de una familia rica y poderosa, que descansa en un cuarto de la taberna familiar luego de un accidente.

La joven también busca amparar y cuidar a su sumisa madre que no oculta su eterno amor por Cornelius, a pesar de ser maltrada y puesta en un plano tan lejano al afecto a pesar de su gran devoción.

Será este amor entre Sara Melody y el joven noble que desatará el nudo fundamental de la obra , cuando los padres del poderoso se nieguen a aceptar esa relación y el ex gran caballero de la guerra contra Napoleón, saque en juego su orgullo y busque defender el honor familiar ,con el único objetivo de salvarse así mismo.

Una excelente historia, enmarcada en una original puesta del director estadounidense Barry Primus, quien genera con sus ideas, grandes climas en un escenario aprovechado con mucha inteligencia y en el manejo de los tiempos dramáticos y de comedia, a partir de la ironía, que explotan con mucha solvencia el trío protagónico de actores.

Lito Cruz impone ese andar por el escenario que rompe todo el tiempo estructuras y se rebela a si mismo con cada nuevo enfoque a su personaje, algo que se nota en cada nueva función que protagonza, en una experimentación teatral que maneja como pocos.

Por su parte, Susu Pecoraro realiza un trabajo más interno que se refleja en sus tonos de voz y en una gestualidad que se aconseja no perderse en cada detalle.

En tanto, Elenora Wexler, nos propone uno de sus mejores trabajos. Intensa, enérgica, sin dejar de lado la femineidad de una mujer enamorada, pero con momentos de alto vuelo en sus disputas con el personaje de Cruz.

El entorno está a la altura de la propuesta: de un elenco coprotagonico de peso se destaca la gran tarea del mejor amigo de Cornelius, Jimmy (David Di Napoli), quien se convierte en el gran sostén dramático para la historia en los momentos de quiebre.

Con él están también, Jesús Berenguer, Victoria Moreteau, Ubaldo Kramer, Lisandro Fiks, Carlos Cavanna y Edgardo Marchiori.

Un párrafo aparte para el diseñador de escenografía, Marcelo Valiente, que logra que cada sector del espacio elegido tenga, en sombras, luces y planos una importancia y belleza muy original, como asi también la música de Omar Massa.

“El toque de un poeta” no es solo una obra para disfrutar, sino para plantearnos porque caminos, a veces extraños y sinuosos, llegamos al lugar de exorcizar nuestros fracasos y revelarnos al verdadero amor, que no estaban tan lejos de nuestra mirada.


--EL Toque de un Poeta se puede ver en el Teatro Apolo, Corrientes 1372.

Funciones: miércoles, Jueves, Viernes y Domingos 20.30 hs / Sábados 20.30 hs y 22.30 hs.



Música original de "El toque de un poeta" de Omar Massa