Noticias actualizadas las 24 horas Información clave para decidir
24 de noviembre de 2017
Seguinos en
Reciba gratis nuestra newsletter diaria y alertas de noticias en su casilla de e-mail
Al hacer click en el botón, se abrirá una nueva ventana donde podrá ingresar sus datos
Dilma y Neves juegan el futuro de Brasil y la región
Dilma y Aécio, dos candidatos sólidos se enfrentan tras una campaña de una dureza sin precedentes en la historia del país. Acusaciones cruzadas y clima violento
26 de octubre de 2014
Brasil juega hoy una carta importante de cara a su futuro político con la realización del balotaje donde Dilma Rousseff y Aécio Neves, en medio de acusaciones cruzadas.

Los últimos sondeos indican una leve ventaja para la presidenta Dilma Rousseff, que va por su reelección tras una dura disputa para los cánones de Brasil.

En este sentido, los analistas locales hablan de “fractura sin igual” en la sociedad, provocada, precisamente, por la puja electoral. Nada muy grave si vemos la situación con ojos argentinos.

Por ejemplo, el cuarto y último debate entre Dilma y Aécio (aquí hasta los políticos son llamados por sus nombres), el viernes por la noche en los estudios de la cadena de TV Globo, fue punzante en el contenido, pero con palabras y gestos muy medidos.

En un interesante intercambio de ideas, propuestas, críticas y chicanas, Dilma y Aécio se aferraron a sus agendas. La presidenta, con una camisa roja, el color de su Partido de los Trabajadores, enfatizó sus políticas sociales dirigidas “al pueblo pobre del Brasil”.

Es que el PT dejó de ser un partido reducido a sectores sindicales y políticos de izquierda afincados en las grandes ciudades del sur y el sudeste prósperos. Ya no es tan cool votar al PT; ahora su fortaleza se ha trasladado al Nordeste, la región menos desarrollada.

Durante el debate, Aécio machacó sobre las denuncias de megacorrupción en la estatal Petrobras (se habla de 5 mil millones de dólares), la inflación (una bicoca si la comparamos con nuestros números) y el estancamiento económico, que es la agenda del empresariado y de vastos sectores medios urbanos.

De todos modos, Aécio es muy crítico del Mercosur y propone en su plataforma una vuelta al estadio anterior de una asociación comercial que permita a su país hacer tratados con otros países y bloques sin contar con el acuerdo de Argentina y sus socios.

Por su lado, Dilma tiene un mensaje más ameno para la región y para la Argentina, aunque la evidente sobrevaloración del real puede hacerle tomar medidas que puedan afectar fuertemente a sus vecinos.

Por lo pronto, ya anticipó que, si es reelegida hoy, cambiará a su equipo económico para poner a un empresario en Economía y a una persona bien vista por los mercados en el Banco Central.

Tanto Dilma como Aécio han contado con dos fuertes respaldos electorales: los ex presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Cardoso, responsables de buena parte de la dureza de la disputa.