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Represor revela posibles fosas de NN de dictadura
El ex mayor Barreiro presentó un escrito ante los jueces del Tribunal Oral Federal Nº 1 en el que declaró sobre lugares de entierros clandestinos y aportó nombres de víctimas
10 de diciembre de 2014
En la audiencia número 197 del juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de detención "La Perla", se quebró el pacto de silencio entre los represores comandados por el ex jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, general Luciano Benjamín Menéndez.

El ex mayor Ernesto Guillermo Barreiro –"Nabo" entre sus camaradas–, un recalcitrante anticomunista que lideró el grupo terrorista de ultraderecha Comando Libertadores de América y dirigió el CCD La Perla, sorprendió a todos al presentar un escrito ante los jueces del Tribunal Oral Federal Nº 1 en el que declara sobre lugares de enterramientos clandestinos y aporta nombres de víctimas del terrorismo de Estado.

Los lugares apuntados están cerca de la Ruta Provincial 5, cerca de la localidad de Villa Ciudad de América, y en los hornos de la cantera "La Ochoa" en el predio de La Perla, donde semanas atrás ya se hallaron huesos y habrían sido enterrados unos 20 desaparecidos.

El presidente del TOF 1, Jaime Díaz Gavier, detalló que además de Barreiro otros dos represores también prometieron detalles sobre la represión ilegal: "Los señores Barreiro, (José Hugo) Herrera, (Luis) Manzanelli y (Héctor) Romero han expresado voluntariamente su intención de aportar datos que permitan ubicar a algunos de los restos de personas en el marco de los hechos que estamos verificando en este juicio".

Luego de la declaración de Barreiro, los jueces dispusieron una inspección ocular en los tres lugares señalados. Según el represor, habría veinte cuerpos enterrados en un horno de "La Ochoa"; otros cuatro en otro horno cercano y un cuerpo en el camino a Villa Ciudad de América.

Hace casi veinte años, en 1995, el ex marino Adolfo Scilingo había reconocido por primera vez la existencia de los vuelos de la muerte denunciados por las víctimas de la represión ilegal y los organismos de los derechos humanos.

Barreiro está imputado por 518 delitos: 228 privaciones ilegitimas de la libertad agravadas, 211 imposiciones de tormentos agravadas, 65 homicidios calificados, 13 imposiciones de tormentos seguidos de muerte y la sustracción de un menor de 10 años.