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En el ataque mataron al director de la revista
Stéphane Charbonnier vivía bajo custodia policial. Otros tres dibujantes y un editorialista también integran la lista de víctimas del atentado
7 de enero de 2015
Los terroristas sabían a quienes debían liquidar en el atentado de París.

El periodista, dibujante y director de la revista Charlie "Charb" Hebdo, y otros tres de los principales dibujantes del semanario, Cabu, Tignous y Wolinski, figuran entre los 12 muertos que dejó el ataque en la sede principal del semanario fatídico.

Además, fue asesinado el economista, escritor y periodista francés Bernard Maris, quien trabajaba como editorialista de la revista.

El tiroteo causó también más de veinte heridos, cuatro graves.

"Ha sido una carnicería", dijo el presidente de la región de Ile de France, en la que se halla París, Jean-Paul Huchon. Poco antes, el presidente francés, François Hollande, dijo, en el lugar de los hechos, que "no hay duda" de que se trata de un atentado terrorista.

Charbonnier se convirtió en el director de Charlie Hebdo cuando en enero del 2014 falleció su creador, el escritor y periodista Francois Cavanna.

Charb defendía las polémicas publicaciones del semanario "en nombre de la libertad de expresión" y consideraba más peligroso autocensurarse que publicar. En una entrevista con el diario El Mundo había dicho: "El humor o la muerte".

"Si nos planteamos la cuestión de si tenemos derecho a dibujar o no a Mahoma, de si es peligroso o no hacerlo, la cuestión que vendrá después será si podemos representar a los musulmanes en el periódico, y después nos preguntaremos si podemos sacar seres humanos... Y al final, no sacaremos nada más, y el puñado de extremistas que se agitan en el mundo y en Francia habrán ganado", había asegurado en una nota con el diario español El País durante septiembre del 2012.

Desde el atentado a la redacción de la revista durante noviembre del 2011, Charb vivía bajo custodia policial. "Si es la condición para expresarse libremente en Francia, seremos protegidos por la policía. Prefiero tener dos agentes a mi lado durante un tiempo, así no se dedican a expusar gitanos", había dicho con ironía.

Según aseguraba, el semanario satírico se reía de los militares, de los homosexuales, de Sarkozy y de Hollande, de Mahoma y de Cristo. "No decidimos ser provocadores, es la mirada de los otros la que marca la diferencia. No hay discriminación. No somos más violentos con Mahoma que con los católicos, pero son unos y no otros los que reaccionan de manera más virulenta", decía.