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Dura respuesta de Lorenzetti a la Presidenta
El presidente de la Corte recordó que en el caso de la Embajada de Israel hay una sentencia de 1999 que no se puede modificar. Cuestionamientos al Poder Ejecutivo
3 de marzo de 2015
El presidente de la Corte Suprema replicó este martes las críticas de Cristina Fernández, y pidió, en la apertura del año judicial, "terminar con la impunidad" e hizo hincapié en algunas objeciones realizadas por la mandataria el domingo ante la Asamblea Legislativa.

"Quiero hacer una breve referencia a la causa de la Embajada de Israel. Hubo una sentencia en el año 1999, es decir, muy anterior a la conformación de la Corte actual. Esa sentencia acordó cuál es la materialidad del hecho y quiénes eran los culpables. Encontró culpable a un grupo de Hezbollah. Esa sentencia está publicada y fue consentida por las partes. Nosotros no la podemos modificar. Es cosa juzgada", declaró Lorenzetti ante una sala colmada. En la primera fila escuchaba el ministro de Justicia, Julio Alak.

El domingo, durante su discurso en la apertura de sesiones ordinarias, la Presidenta había cuestionado a la Corte por supuestas dilaciones en el expediente que investiga la voladura de la sede diplomática, en 1992. De acuerdo a la Constitución Nacional, este tipo de casos son competencia exclusiva del máximo tribunal.

Otro cuestionamiento de la jefa de Estado apuntó contra las demoras en el denominado caso AMIA II. Allí un tribunal oral debe juzgar a Carlos Menem -y otros imputados- por presunto encubrimiento del ataque a la mutual judía. Al respecto, Lorenzetti aclaró: "La Corte Suprema no tiene ninguna competencia en este tema; no puede indicarle a un tribunal qué causa debe llevar adelante".

Y continuó, con tono firme: "El problema es que los tribunales están sautrados. Primero tenemos que pedirles esfuerzo a los jueces y lo segundo es cooperación, porque en el año 2010 se crearon los tribunales orales 7 y 8, que hubieran solucionado estos problemas, pero todavía no hemos logrado que los conformen". "Si tuviéramos a los tribunales orales 7 y 8, no habría esta demoras en los casos AMIA y Once", enfatizó.

En varios tramos de su discurso, Lorenzetti pidió evitar los conflictos entre los poderes del Estado porque las víctimas esperan una actitud "más madura" de las instituciones. "De nada sirve que digamos que este es un problema de uno u otro poder del Estado. ¿Por qué no pensamos en una vía más seria pensada en la cooperación para solucionar los problemas de la gente que reclama justicia?", se preguntó.

Esa colaboración entre los poderes del Estado debe estar dirigida a "terminar con la impunidad", suscribió Lorenzetti. "Es tiempo de terminar con la impunidad, de terminar con esos procesos que no tienen resultados, con las investigaciones oscuras que se traban y no se sabe muy bien dónde terminan. Significar con la impunidad también significa que nos enfoquemos en los procesos y no hagamos de ellos disputas de intereses, disputa de poderes o disputas de cuestiones que son ajenas a la lucha contra la impunidad", insistió.