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El copiloto no debía volar ese día
Había roto con su novia de 7 años y estaba deprimido. Le habían indicado reposo pero rompió la prescripción. Estrelló el avión y mató a 150
27 de marzo de 2015
La fiscalía de Düsseldorf informó que Andreas Lubitz, el copiloto investigado por estrellar presuntamente en forma voluntaria el avión de Germanwings en los Alpes franceses el martes pasado, tenía un certificado médico de baja por enfermedad que había roto y ocultado a la empresa.

El allanamiento del departamento que el joven tenía en Düsseldorf fue fundamental: los policías no encontraron una carta de despedida ni material político o religioso que pudiera sugerir un móvil terrorista, pero encontraron certificados médicos que revelan que estaba en tratamiento médico y que tenía un parte de baja para el día de la tragedia. Según la fiscalía, la policía encontró este certificado roto en pedazos.

"El hecho de que hay notas que indican que no estaba capacitado para trabajar, entre otras cosas, que se hallaron rotas, que eran recientes, e incluso del día del accidente, respalda la presunción basada en la investigación preliminar de que (...) ocultó su enfermedad a su empleador y sus colegas profesionales", explicó la fiscalía de Düsseldorf, donde vivía el copiloto y hacia donde se dirigía el vuelo estrellado.

El Airbus A320 de Germanwings que hacía la ruta Barcelona - Düsseldorf se estrelló el martes en el sur de Francia. Iban a bordo 144 pasajeros y seis integrantes de la tripulación: ninguno sobrevivió.

Los investigadores creen que Andreas Lubitz, el copiloto de ese vuelo 9525, provocó deliberadamente el choque del aparato contra una montaña, después de haberse encerrado en la cabina de mando aprovechando la ausencia del comandante.

La caja negra que registra los sonidos en cabina (CVR), encontrada los restos del avión, reveló escalofriantes detalles: por ejemplo, la respiración del copiloto, "audible y normal, lo que significa que estaba vivo hasta el momento del impacto", según precisó Brice Robin, fiscal de Marsella.