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Nave rusa sin control y en caída libre
Se trata de Progress, un carguero fuera de control que ya dio siete vueltas al planeta y que no pueden detener. Varias ciudades del mundo en alerta
30 de abril de 2015
Los intentos por retomar el control de la nave de carga Progress, de origen ruso, resultaron todos fallidos y ahora la gran incógnita pasa por saber en qué lugar de la Tierra caerá.

De acuerdo con fuentes del Centro de Control de Vuelos Espaciales (CCVE) de Rusia “si no se logra salvar la nave, tendrá lugar su salida de la órbita. En ese caso, los restos que no se quemen a su paso por la atmósfera caerán en cualquier punto entre el paralelo 52 norte y el paralelo 52 sur”.

Esto significa que casi todas las grandes ciudades del planeta están en la amplia zona en la que Progress se podría precipitar a la Tierra, aunque la gran incógnita pasa por saber cuándo ocurrirá esto.

Paradójicamente, de las ciudades más importantes del mundo Moscú es la única que aparece fuera del radar del Progress.

La nave ya dio siete vueltas a la Tierra y con cada minuto disminuyen las posibilidades de maniobrarlo.

“Si no se consigue retomar el control de la nave, se preparará su salida de la órbita de la manera más segura posible”, dijeron desde la CCVE.

“Por el momento es imposible realizar cualquier maniobra, incluidos el acercamiento y acoplamiento a la EEI”, explicó la fuente, según expone la prensa rusa.

Los fracasos en recuperar el mando de la nave echaron a perder cualquier esperanza ayer, cuando “se transmitieron a la Progress varios comandos para estabilizar su posición y aminorar la velocidad de sus giros alrededor de su propio eje, pero el objetivo no fue logrado”, según el relato de la CCVE.

El carguero tenía previsto anclar en la EEI seis horas después de su lanzamiento para entregar dos toneladas y media de suministros, incluyendo alimentos y combustible.

Pero los controladores de la misión dejaron de recibir datos de la sonda, porque la nave había ingresado en la órbita errónea. Entonces comenzaron los infructuosos intentos de rescate.

La agencia espacial rusa y la NASA dijeron que los seis astronautas a bordo de la EEI tenían suficientes suministros y no estaban en peligro.

Si bien no hay mayores precisiones al respecto, los especialistas estiman que la caída se podría producir entre el 5 y el 7 de mayo próximos.

El jefe del programa de vuelos del segmento ruso de la ISS, Vladímir Soloviov, indicó que la experiencia de los anteriores hundimientos de las naves Progress en el océano Pacífico muestran que los elementos del carguero no llegan hasta la superficie de la Tierra, en un intento por amortiguar la ansiedad de la población mundial.

“Como regla, se queman en las capas densas de la atmósfera, a unos 60 kilómetros altura”, explicó Soloviov.

El número dos de Roscosmos –la agencia espacial rusa–, Alexander Ivanov, indicó que la avería “probablemente esté relacionada con la separación de la nave de cohete portador”, aunque recalcó que habrá que esperar los resultados de la investigación para establecer su causa.