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El cansancio del Papa: "No doy más"
Francisco cumplió una frondosa agenda en Bolivia y Paraguay durante el viernes. En la capital guaraní lo invitaron a entrar a un penal. Se excusó
11 de julio de 2015
El cansancio,producto de una gran agenda en la gira por Ecuador, Bolivia y Paraguay, le pasó factura al papa Francisco, quien el jueves no pudo ingresar a una cárcel donde estaba prevista su visita porque su cuerpo no daba más.

En el cierre del su primer vida en Asunción, luego de un día agotador en Bolivia, el papamóvil, giro hacia la izquierda sobre la avenida Mariscal López, pasó por delante del escenario montado y se detuvo justo frente a la puerta de la cárcel del Buen Pastor, el penal para mujeres de Asunción en el que Francisco tenía pautada una breve parada para oír a las reclusas entonar una canción que le estuvieron preparando durante meses.

El Papa se apeó del vehículo y fue recibido por la ministra de Justicia, Sheila Abed, el director de Establecimientos Penitenciarios, Artemio Vera, y el capellán Luis Arias. Dos internas, Clementina Ruiz y Andrea Garcete, le entregaron unas estola bordada y recibieron su saludo.

Luego Francisco se acercó directamente al lugar donde cantaba el coro. Fue rodeado de un gentío y de la custodia. Se colocó frente al escenario donde cantaban las mujeres, agitando sus pañuelos amarillos y blancos. Mientras las saludaba e intentaba oírlas, algunas oficiales que habían logrado acercarse pugnaban también por dialogar con él.

Los medios paraguayos presentes en el lugar señalan que tanto los funcionarios como las reclusas invitaron a Francisco a entrar al penal. Dentro de la prisión, las cámaras de la TV ya estaban montadas para una eventual recorrida del Pontífice.

Pero cuando culminó el coro, el capellán Luis Arias se acercó a Francisco a preguntarle si quería entrar. La respuesta, que el mismo sacerdote reveló más tarde a medios paraguayos, fue casi un ruego: "No doy más".