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Nuevo multimillonario rescate a Grecia
Europa y el FMI aportarán 74.000 millones de euros, de los cuales 25.000 millones serán para la banca. Otra vez lo mismo a pesar del plebiscito
11 de julio de 2015
A pesar del plebiscito que rechazó un nuevo ajuste en Grecia, el país parece encaminarse a más de lo mismo.

Europa y el FMI le aportarán una suma multimillonaria a cambio de seguir ajustándose el cinturón.

Cinco meses y medio después de la llegada al poder en Grecia del partido izquierdista Syriza, Europa y Atenas -tras un corralito, presiones de Washington y Beijin y el primer impago de un país desarrollado al FMI-, están a punto de sellar un acuerdo para mantener la economía helena a flote y al país en la Eurozona.

Se evita así, en el alargue pero dejando heridas políticas, el primer paso atrás desde el inicio del proceso de integración europea tras la Segunda Guerra Mundial. Europa recibió con elogios el plan de ajuste heleno a cambio del tercer rescate. El Banco Central Europeo, el FMI y la Comisión Europea le dieron el visto bueno.

A los 74.000 millones de euros se sumanrán 6.000 millones por el superávit fiscal griego y 2.500 millones por privatizaciones.

De esos 74.000 netos, el 21% lo pondrá el FMI. 25.000 millones irán a recapitalizar la banca griega y ya incluye los vencimientos de este verano y el impago de casi 1.600 millones de euros al FMI del pasado 30 de junio.

Ya hubo apoyos de París, Roma y la socialdemocracia alemana aplaudieron el plan, así como Washington.

Francia dijo que “es una propuesta seria y creíble”. El presidente del Eurogrupo Jeroen Dijsselbloem dijo que era un plan “serio y profundo, una buena base”. La socialdemocracia alemana, que había sido durísima hasta ayer, parece moverse a favor del acuerdo.

El Parlamento griego, en la noche del viernes, dio su aval para que el primer ministro Alexis Tsipras negocie con los acreedores. El ministro de Finanzas, Euclides Tsakalotos, explicó a los diputados que, a pesar del ajuste, el plan había que mirarlo en conjunto porque conllevaría algún tipo de reestructuración de deuda.

Tsipras intentó ganarse a los diputados a partir de la sinceridad. Les dijo que el acuerdo no es bueno pero es el mejor que podía conseguir, les pidió unidad –“hemos llegado hasta aquí todos juntos; o continuamos juntos o nos vamos juntos”- y les aseguró que si se consigue reestructurar la deuda Grecia empezará a sacar la cabeza del pozo.

El primer ministro reconoció que el acuerdo es “difícil” y que no cumple con todas sus promesas electorales. Admitió haber cometido “errores”, pero dijo que había hecho “todo lo humanamente posible”. Más allá de los tecnicismos –y aunque el rescate rebaja los objetivos fiscales con respecto a los anteriores- el éxito o el fracaso de Tsipras se medirán si consigue una reestructuración de deuda a medio plazo o sólo una vaga promesa sin contenido.

Atenas volvió a vivir ayer manifestaciones contra la austeridad y contra el plan de ajuste que presentó el gobierno. Pero Tsipras se refuerza. Un sondeo de la Universidad griega de Macedonia, tras diez días de corralito, daba mayoría absoluta a Tsipras en caso de legislativas anticipadas y que el 60,5% de los griegos quiere quedarse en la Eurozona a pesar del ajuste.

Hoy se reúnen los ministros de Finanzas de la Eurozona. Es el foro donde más países intentarán poner a Grecia fuera del euro. Además, su recomendación ya vendría dictada por los jefes de gobierno, por lo que si tumbaran el plan griego, la cumbre del domingo, salvo giro político, estaría dedicada a preparar la expulsión de Grecia. Fuentes europeas confirmaron a “Clarín” que los ministros tendrán sobre la mesa un estudio sobre la sostenibilidad de la deuda helena.