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Más dudas sobre la muerte del fiscal Nisman
Casi ocho meses después de ser hallado muerto, se comprobó que el arma calibre 22 deja pólvora pero sus manos no tenían vestigios de explosivo. Esto reforzaría la hipótesis de un crimen
7 de septiembre de 2015
Las dudas sobre la muerte del fiscal de la causa AMIA, Alberto Nisman -hallado muerto el 18 de enero último-, se agigantaron hoy luego de que las pericias determinaran que el arma utilizada para efectuar el disparo deja restos de pólvora, mientras que en las manos de la víctima no se hallaron restos de explosivos.

Era la prueba que la querella y la jueza Fabiana Palmaghini querían que se hiciera, pero la fiscal Viviana Fein demoraba: la reiteración de un disparo con la pistola Bersa calibre 22 que mató a Nisman dejó rastros de pólvora alrededor del caño.

Como las manos del fiscal no tenían vestigios de explosivo, ahora hay más dudas sobre las circunstancias en que murió, en una causa teñida de política ya que el fiscal fue hallado muerto horas después de haber anunciado que presentaría pruebas de encubrimiento en el atentado a la AMIA contra la presidenta Cristina Fernández.

Según el canal TN, las nuevas pruebas se hicieron en el Centro de Información de Fiscales en Salta, donde se reprodujeron las condiciones en las que supuestamente fue disparada la pistola que mató a Nisman, arrojaron resultado positivo sobre restos de pólvora.

Con un maniquí al que se le curbió la mano con piel de cerdo (para simular la piel humana y comprobar si en ella se adherían rastros del disparo), pusieron la pistola y la dispararon.

De esa piel de cerdo se tomaron tres muestras: una se analizó de inmediato, otra después de diez horas y la tercera después de veinte horas del disparo. En todos los casos se hallaron rastros de bario, plomo y antimonio, metales presentes en el residuo de un balazo.

Es decir que, sin importar el tiempo transcurrido, la pistola despide rastros que deberían estar presentes en la mano que la dispara.

Pero la autopsia de Nisman no encontró nada entre sus dedos, la palma o el antebrazo.

Esto podría significar que el fiscal no disparó esa pistola, que si lo hizo después alguien limpió la mano y el arma o que en los estudios previos de la Policía Federal tomó mal la muestra y eso hizo que el barrido que se hizo en el laboratorio de la Policía Bonaerense en La Plata y el estudio anterior en Salta diera negativo.