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Emmy: Game of Thrones va por todo
Es la serie más nominada de cara a los premios de la TV norteamericana que transmitirá Warner esta noche desde las 21:00. Show imperdible
20 de septiembre de 2015
A partir de las 21 de este domingo, en el Nokia Theater en el centro de Los Angeles, se realizará la ceremonia de entrega de los premios Emmy -conduce Andy Samberg-, que año tras año celebra a lo mejor que la industria de la televisión angloparlante tiene para ofrecer.

Los más de 7000 asientos del teatro estarán ocupados por nominados e invitados listos para festejar y brindar por la pantalla chica, que ya hace tiempo dejó de ser lo que era. Ya no es más la prima menos agraciada y de menores recursos del cine. Ya no es más la que estaba anclada a viejos formatos de emisión y consumo. La TV, empujada por la enorme calidad de sus ficciones, genera tanto entusiasmo en el público como el cine más popular.

Los fanáticos esperan con ansiedad este galardón, que solía correr con mucha desventaja frente a los Oscar. Y aunque esos galardones siguen siendo el punto más alto de la temporada de premios, lo cierto es que los Emmy -transmitirá Warner desde las 21, mientras E! se hará cargo de la alfombra roja previa, a partir de las 19-, se ganaron su lugar a fuerza de la presencia global y simultánea de los ciclos que premia y de la participación cada vez más amplia y usual de las estrellas de la pantalla grande, que ahora se acercan a la televisión intrigadas por la calidad de los proyectos que les ofrecen.

Se sabe que cuando termina una de esas series indiscutidas, esas que reúnen calidad y público fiel en todo el mundo, su despedida inclina la balanza de los votantes de los premios. O al menos la de los expertos de la industria, que buscan pistas para adivinar qué elegirán los integrantes de la Academia de TV.

Así, éste es el año para que, después de 13 nominaciones y ningún galardón, Jon Hamm se lleve el premio al mejor actor por Mad Men. Y que, además, el programa vuelva a ganar en la categoría de drama, que no consigue desde 2011 (aunque compita con Game of Thrones, la serie más nominada).

Dos categorías de los Emmy en las que coincide quién debería ganar con quién seguramente lo hará. No sucede lo mismo en el rubro de mejor actriz dramática. En esa peleada categoría, Elizabeth Moss tendrá pocas oportunidades de triunfar sobre la gran favorita, Viola Davis (How to Get Away with Murder) aunque la que se merecería subir por fin a agradecer un Emmy es Tatiana Maslany, que después dos temporadas interpretando a más de diez personajes en Orphan Black, finalmente consiguió una nominación.

En el apartado de mejor actriz de comedia, la fuerza de una leyenda podrá más que la despedida. Para muchos, quien debería ganar el Emmy es Amy Poehler, por la perfecta Leslie Knope que creó para Parks & Recreation, un gran ciclo que terminó este año. Pero hasta los más empedernidos seguidores de esa comedia saben que Julia Louis-Dreyfus tuvo su mejor año en la excelente Veep. Y que a una leyenda es casi imposible ganarle.