Noticias actualizadas las 24 horas Información clave para decidir
23 de noviembre de 2017
Seguinos en
Reciba gratis nuestra newsletter diaria y alertas de noticias en su casilla de e-mail
Al hacer click en el botón, se abrirá una nueva ventana donde podrá ingresar sus datos
Carrió furiosa con el papa Francisco
Carrió, otra vez durísima con el pontifice argentino: "Le gusta esa gente menor y mediocre", dijo por su relación con Milagro Sala y Guillermo Moreno
3 de marzo de 2016
¿Lo quiere o no lo quiere al Papa?, le preguntaron a la diputada Elisa Carrió, aliada del presidente Mauricio Macri.

La legisladora respondió: "Lo quiero pero que no se meta en la Argentina. Fue elegido Papa y jefe espiritual, no dirigente de una unidad básica. El es un líder espiritual al que quiero muchísimo. al que conozco muchísimo, al que le gusta el poder como a nadie. Que lo ejerza en el Vaticano. Y si lo que quería era que Scioli fuese presidente porque lo podía pastorear, que sepa que a Cambiemos no lo pastorea el Papa. Ni el Papa ni nadie, porque esta es una elección popular", se distanció Carrió. "Si vos empoderás a (Guillermo) Moreno, y sabe lo que hace, estás empoderando a un violento. Si vos le entregaste un rosario a Milagro Sala, que ya estuvo en Roma y te sacaste la foto, no es inocente. Cuando vos te juntás con el 'Caballo' (Omar) Suárez (ex titular del SOMU), vinculado al narcotráfico, el peor jefe sindical marítimo de la Argentina, y financia una radio que habla bien de vos, preguntate si estás luchando contra la corrupción o no", enfureció Carrió.

"Yo lo adoro (al Papa)", se rió. Y cuando la consultaron si estaba enojada con él, juró que no. ¿Usted se confesó con Bergoglio?, le siguieron preguntando. "¡Qué me voy a confesar, si son más chismosos (los curas), jamás me confieso con un cura. Yo creo en Dios, pero él (por Francisco) no es Dios. Y creo en cristo, pero él no es Cristo. Que luche contra la corrupción, que está bárbaro. Pero que no me hable de paz y empodere a violentos. Porque este presidente (Macri) quiere pacificar el país".

A esa altura, ya era una Carrió imparable. Interrumpía a los periodistas. Preguntaba ella: "¿Viste que le gusta toda esa gente menor, mediocre, le gusta el chisme a Bergoglio?. Por eso, cuando estuve en Roma y me dijeron de ir, dije no, no le voy a dar chismes, a mí no me gustan los chismosos. Esa es una parte de Bergoglio, divina, pero que yo detesto. La otra, es que es un gran líder espiritual, que yo aplaudo. Yo no hubiera ido a Roma (si fuera Presidente), no hay que meterse tanto con los Papa. Francisco lo que tiene que hacer es venir a vernos a los fieles, a los que creemos, los que creemos en Cristo, en Dios. Que venga a la Argentina, que venga a estar con su pueblo. Los que creemos en Cristo no queremos que él sea peronista, sciolista, macrista, lilista... Queremos que él sea el Papa y el pastor de todos".

La diputada elogió la distancia que marca Macri en su relación con la Iglesia. "Me parece bien la separación de la Iglesia y el Estado. Derogaría la ley que les da sueldos de secretario de Estado a los obispos. Creo que esas relaciones no son buenas para los creyentes". Y volvió sobre el Papa: "No quiero que un representante de la Iglesia se meta tanto en la política argentina, aunque su historia esté ligada al peronismo. Se lo ruego. En la nota de Clarín le pegué un poquito para que reaccione. Una vez le mandé una carta para que no se saque tantas fotos con delincuentes y me obedeció". Para cerrar el tema, uno de los conductores la chicaneó: "Si sigue así con Francisco... No se va a ganar el cielo". "Yo sí, no sé Francisco...", le devolvió.