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Macri abrió vallado K en Plaza de Mayo
Por primera vez en la última década pudieron ocupar toda la plaza, que el kirchnerismo mantuvo dividida para frenar las protestas sociales
24 de marzo de 2016
El gobierno de Mauricio Macri, criticado tanto en la primera movilización asociada con los K, como en la de la izquierda que cerró la jornada, abrió la Plaza de Mayo como no se veía prácticamente en los últimos 15 años.

Así, quedó habilitada para la concentración casi un tercio más de la Plaza.

El vallado que en tiempos K partía la Plaza al medio pudo ser franqueado; de hecho el gran palco montado para el primer acto se ubicó delante del monumento a Manuel Belgrano. La Casa Rosada quedó discretamente resguardada por un vallado a la altura de la calle Balcarce, con una módica guardia de policías federales detrás.

El dispositivo de partir la Plaza al medio había sido ideado a mediados de enero de 2002, por el entonces secretario de Seguridad Juan José Alvarez, a poco de que arrancara el gobierno de emergencia de Eduardo Duhalde.

Todos las semanas seguían las protestas en la Plaza contra el corralito, la devaluación y la clase política en general; hasta que una noche lluviosa de enero -en la que también hubo desalojo con represión y balas de goma- se dispuso ese vallado a la mitad, para preservar la Rosada.

El kirchnerismo nunca abandonó ese esquema, salvo excepcionalmente, para concentraciones masivas en fechas patrias, con su propia militancia. El resto del tiempo, ante el menor amague de una movilización a la Plaza, por pequeña que fuera, la Policía reubicaba los vallados que la partían a la mitad, unos metros más allá de la Pirámide de Mayo. La "securitización" del "Palacio" en relación a la Plaza de Mayo fue rasgo distintivo del kirchnerismo, que también aisló a la Rosada con altas rejas infranqueables, cuando antes era posible caminar por la vereda de la calle Balcarce. El cierre de la Plaza Colón (por largos años, con excusas de remodelaciones y obras que nunca terminaban) también fue una demanda de la ex presidenta Cristina Kirchner para evitar posibles protestas en esa parte trasera, que pudieran ser vistas desde el despacho presidencial, que mira a Paseo Colón y no a la Plaza como muchos suponen.

Con la "liberación" de parte de la Plaza, al menos hoy ese esquema empezó a ser desarticulado.