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Murió el ex juez de la Corte Suprema Carlos Fayt
Fue el último integrante de los cinco jueces designados por Raúl Alfonsín en el retorno de la democracia. Recibió duras críticas del kirchnerismo
23 de noviembre de 2016
Murió Carlos Fayt, el ex juez de la Corte Suprema de Justicia, a los 98 años de edad. Así lo confirmó hace instantes Jorge Rizzo, presidente del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal y abogado del ex magistrado en algunas causas.

"El país llora. Falleció el Dr. Carlos Santiago Fayt, me lo confirmó su hija Graciela recién. Salud Maestro. Gracias por todo", escribió Rizzo. "Estaba internado. Anduvo mal, se descompuso, lo llevaron, pero se fue bien", sostuvo.

Por su parte, la actual vicepresidenta de la Corte, Elena Highton de Nolasco, dijo esta noche: "Lo estábamos extrañando desde que se fue" y lo recordó como "un hombre importante y de muy buen humor".

Fayt fue juez de la Suprema Corte de Justicia entre 1983 y 2015 y mantuvo un feroz enfrentamiento con el kirchnerismo, sobre todo a partir de la Reforma Judicial impulsada por la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Reconocido en el mundo académico por las contribuciones que dejaron sus libros y también por sus obras sobre pensamiento político. En la Justicia deja una marca indeleble: con casi 33 años ininterrumpidos en su cargo, fue el juez que más tiempo estuvo en un sillón de la Corte Suprema argentina.

Había llegado a ese cargo en 1983, cuando la restauración democrática obligó a renovar la cabeza del Poder Judicial, en un giro que acompañó la recuperación del Poder Legislativo y la democratización del Poder Ejecutivo.

Salteño y de origen socialista, llegó a la Corte propuesto por Raúl Alfonsín, que había trabado relación con dirigentes de esa tradición durante la dictadura. Fayt pasó casi todos sus años en la Corte como ministro, salvo por un breve período en 2003.

Su longevidad y el hecho de que había llegado a su puesto antes de la reforma constitucional de 1994 hicieron que pudiera seguir como juez incluso luego de cumplir los 75 años que marcan la edad jubilatoria de los magistrados.

En el último tramo de la gestión de Cristina Kirchner como Presidenta, el apellido de Fayt cobró notoriedad política, como uno de los hombres que enfrentó los intentos por dominar la Justicia que emprendió el kirchnerismo.

El Gobierno de Cristina hizo incontables esfuerzos por apartar a Fayt de su cargo y lograr de ese modo una vacante que abriera la posibilidad de sentar en esa silla un ministro afín que le permitiera construir una mayoría de jueces amigables con el kirchnerismo. Ministros y diputados del Frente Para la Victoria denunciaron que Fayt no concurría a la Corte y lo acusaron de no estar en condiciones de seguir desempeñando el rol de juez. A instancias del Frente Para la Victoria, la Comisión de Juicio Político votó que el magistrado se sometiera a un examen psicofísico.

Fayt contestó con entrevistas periodísticas en las que mostraba que la avanzada edad no había afectado su raciocinio y firmando fallos junto a sus pares.

Tuvo en Elisa Carrió a una férrea defensora. La también abogada siempre consideró al jurista como "el gran maestro del derecho argentino" y sentía gran aprecio por ese hombre, al que había conocido cuando apenas tenía 22 años.

Sus declaraciones en defensa del magistrado supremo llegaron a sacudir al Congreso, a raíz de sus fuertes acusaciones. "Este es un trato inhumano y cruel; decir senil, decir que está inhabilitado Fayt cuando están tantos delincuentes en el poder y, además, tantas personas drogadas en el poder. Yo he visto a un jefe de Gabinete duro por la cocaína", lanzó en mayo de 2015.

"A Fayt lo quieren matar por estrés. Lo quieren matar porque es un acoso moral. Es un acto de perversión", llegó a decir "Lilta", que acusó de "delicuentes" a los kirchneristas que pedían exámenes a Fayt.

"No tienen fuerza, tienen miedo y saben que están atentando contra el orden constitucional y esto es una persecución inhumana con un Juez y eso lo lleva adelante una mujer joven lo que es peor", le dijo a Anabel Fernández Sagasti, diputada de La Cámpora y cara de la embestida K contra el magistrado en el Congreso.

En septiembre de 2015 presentó su renuncia a la Corte, pero no la hizo efectiva hasta el 11 de diciembre de ese año. Su idea fue dar un testimonio de resistencia frente al poder político que lo había atacado: se fue a su casa un día después de la asunción de Mauricio Macri como Presidente, cuando el kirchnerismo ya se había retirado de la Casa Rosada tras más de doce años en el Gobierno.

"Tengo el agrado de dirigirme a la señora Presidenta de la República con el objeto de presentar mi renuncia al cargo de Juez de la Corte Suprema de Justicia", escribió en el breve texto de su renuncia que se hizo efectiva a partir del 11 de diciembre de 2015, un día después del traspaso de mando presidencial.

Con 32 años como juez de la Corte Suprema, Carlos Fayt era el último de los integrantes de la histórica Corte de nueve jueces, que trató casos resonantes y votó dividida durante la gestión de Carlos Menem.

Fayt, junto a Belluscio, Bossert y Petracchi, formaron el núcleo de aquella minoría que entendía que los deseos del Ejecutivo no debían ser atendidos por el tribunal.

Hace pocos meses, cuando la presidenta Cristina Fernández de Kirchner comenzó una campaña de presión para que renunciara a su cargo, y conseguir así dos vacantes en el tribunal (ya había renunciado Zaffaroni), Fayt había confiado a sus colegas que “me iré cuando quiera y no cuando ellos me manden”.