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Carrió quiere terminar con pensiones a ex presidentes
26 de abril de 2017
Elisa Carrió siempre suma algo nuevo a la agenda política.

Ahora, propone eliminar las pensiones vitalicias a ex presidentes y sus familiares.

Junto a Fernando Sánchez, propone que de ahora en más, sea eliminado ese privilegio. Además de Menem, Cristina y Rodríguez Saá, lo cobran algunos familiares, como la esposa de un ex presidente de facto y la hija de Guido.

180 mil pesos por mes cobra Carlos Saúl Menem mientras Fernando de la Rúa sigue en la lista, con $ 176.443, y Adolfo Rodríguez Saá -quien fue Presidente de la Nación solo una semana- recibe $158.334.

Cristina Fernández de Kirchner cobra $153.174 pero de la pensión de su ex marido Néstor. Son montos de las pensiones vitalicias que los ex mandatarios reciben, producto de la ley de jubilaciones y pensiones que no establece un tiempo mínimo de permanencia en el cargo.

En virtud de eso, los diputados Elisa Carrió y Fernando Sánchez proponen eliminar, de ahora en más, este beneficio y que los futuros presidentes, vices y los jueces de la Corte Suprema de Justicia reciban pensiones o jubilaciones "como el resto de los mortales".

​Entre las particularidades de este beneficio, también cobran pensiones vitalicias presidenciales Betty Nelly Andrés, esposa del ex presidente de facto Roberto Levingston ($114.316 por mes), María Estela Martínez de Perón ($101.216 mensuales) y Amalia del Carmen Guido, hija del presidente José María Guido, con $ 99.390.

Según el proyecto de los legisladores de la Coalición Cívica-ARI, el proyecto busca "eliminar la pensión vitalicia que en virtud de la ley N° 24.018 se otorga hoy a los ex presidentes y a ex ministros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que se jubilen con un mínimo de cuatro años en el ejercicio de sus funciones". En el proyecto se destaca el ejemplo del Presidente Arturo Illia "reconocido por su austeridad y quien al otro día de ser derrocado en junio de 1966, solicitó la presencia del escribano mayor de gobierno a fin de hacer una declaración jurada de los bienes que poseía al momento de abandonar su cargo como presidente, consistiendo en un inmueble en Cruz del Eje (la cual le había sido obsequiada por los vecinos) y los útiles de consultorio médico, habiendo perdido el automóvil que tenía al comenzar su mandato".

"No obstante ello, Illia decidió renunciar al cobro de la pensión vitalicia que le correspondía en su carácter de ex presidente por entender que no podía recibirla de un gobierno que lo había derrocado injustamente", recuerda el proyecto. El proyecto dice que el comportamiento austero de Illia no implicó ningún desmerecimiento ni le impidieron seguir adelante con sus “actividades ciudadanas” con “dignidad y decoro”.

"El Doctor Illia representa hoy un ejemplo para generaciones actuales y futuras tanto por su dedicación a los asuntos públicos como por su cuidado del patrimonio estatal", señala.

El caso de Cristina Kirchner tal vez sea el más llamativo. Cobra actualmente la pensión de su ex marido Néstor Kirchner, ya que percibía también la suya como ex mandataria, como no hizo uso de la opción de decidir con cuál de las dos se quedaba, se le dio de baja la pensión que le correspondía por haber sido presidenta.