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Gremios marcharon para tratar de frenar las reformas de Macri
29 de noviembre de 2017
Gremios y organizaciones sociales marcharon hoy al Congreso para rechazar las reformas previsional y laboral impulsadas por el gobierno de Mauricio Macri, al iniciarse el debate en el Senado del proyecto de cambios en las jubilaciones.

Trabajadores del estado, docentes en huelga, partidos opositores, organizaciones sociales y sectores disidentes de la mayoritaria Confederación General del Trabajo (CGT) participaron de la protesta.

"Se repite la historia. Cada vez que viene un gobierno liberal lo primero que hace es atacar los derechos de los trabajadores e intentar desprestigiar a las organizaciones sindicales", dijo Pablo Moyano, secretario gremial de la CGT, desde el estrado montado de espaldas al Congreso.

La CGT, que acordó con el gobierno respaldar la reforma laboral -aunque no la previsional-, no promovió el acto de este miércoles; pero la presencia de Moyano dejó en evidencia las divergencias que existen en el seno de la central obrera.

"Con unidad de acción estamos empezando a construir un frontón de resistencia al ajuste de este gobierno", afirmó Sergio Palazzo, titular de la Asociación Bancaria, quien compartió escenario con Hugo Yasky y Pablo Micheli, máximos dirigentes de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) y CTA Autónoma, respectivamente.

Unos 300.000 manifestantes se movilizaron en el centro de Buenos Aires, según los organizadores.

El acto se realizó mientras el Senado se disponía a debatir los proyectos de cambios previsional y fiscal, mientras que el tratamiento de la reforma laboral -que busca flexibilizar el mercado de trabajo para fomentar las contrataciones- se postergó para el año próximo.

Macri envió al Congreso los proyectos tras alcanzar un pacto fiscal con los gobernadores -que se comprometieron a reducir el déficit en sus provincias- y tejer acuerdos con parte de la oposición parlamentaria.

El debate se inicia en la Cámara alta con la composición anterior ya que los nuevos senadores, entre ellos la expresidenta Cristina Kirchner, juraron este miércoles pero asumirán el 10 de diciembre.

El punto más polémico de la reforma previsional es el cambio en la fórmula para calcular el aumento de las jubilaciones que pasará a ser trimestral y tomará en cuenta solo la inflación.

Desde 2009, se aplica un incremento automático semestral, que además del costo de vida, traslada el aumento de la recaudación tributaria a favor de los jubilados.

Según la oposición, esto significará que las jubilaciones y otros beneficios sociales aumentarán en 2018 la mitad de lo que se incrementarían con el sistema actual.

"Están avanzando contra todo tipo de derechos y lo están haciendo de una forma lisa y llana. (Es un gobierno) que ha llegado con el voto popular pero ha terminado con el estado de derecho", dijo a la AFP Oscar López, un jubilado de 67 años que vive en la localidad de Quilmes, en la periferia sur de Buenos Aires.

López estimó que para combatir el déficit fiscal, una de las metas del gobierno, "la variable de ajuste es el pueblo. Van por todo y de una forma totalmente autoritaria", insistió.

De su lado, Inés Zeta, docente de 42 años e integrante del partido de izquierda Nuevo Más, aseguró que el gobierno promueve la "precarización" generalizada a través de "un paquete de medidas antipopulares, antitrabajadores, antimujeres".

"Quieren facilitar que los patrones puedan despedir casi sin indemnizar, crear una especie de fondo al que los trabajadores vamos a tener que aportar para nuestra propia indemnización", dijo sobre el texto original de la reforma laboral.