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Marcha 22-F: el Gobierno avisó que no cederá ante Moyano
La puja por la reforma en el sindicalismo sigue en el centro de la escena. Suman su apoyo la izquierda, la CTA, gremios allegados al camionero e integrantes del kirchnerismo
1 de febrero de 2018
Una fuente oficial explicó a Ámbito Financiero que la marcha del próximo 22 de febrero convocada por el dirigente camionero Hugo Moyano es vista como una "respuesta" a la lucha que encara el Gobierno para lograr un sindicalismo "transparente".

"Esta pelea no es (Mauricio) Macri contra (Hugo) Moyano. Es la pelea de lo irregular contra lo correcto", afirmó.

Según las autoridades nacionales, la protesta recibirá el apoyo de las organizaciones de la izquierda, la CTA, algunos gremios allegados al dirigente camionero e integrantes del kirchnerismo.

"Si amenazan con una marcha y piensan que así vamos a negociar, se equivocan", dijo un miembro del Gabinete, al mismo tiempo que expresó que lo "único" que les "preocupa es que no haya violencia" en la protesta convocada por Moyano.

Para la alta fuente oficial, "no están dadas las condiciones para un reclamo: el salario recupero de 3 puntos en el poder adquisitivo; se ha recuperado la creación del empleo".

Con respecto a la Reforma Laboral, desde el Gobierno aseguraron que "se puede disctutir el tema del Blanqueo Laboral por un lado" y se mostraron permeables a escuchar a la oposición.

Se suma a la discrodia la cláusula gatillo, pero el Gobierno se mostró flexible y dejan librada la decisión a cada gremio. "Algunos aceptaran cláusula gatillo, otros mecanismos compensatorios (por ejemplo Empleados de Comercio), las paritarias son libres mientras lo que acuerden no afecten a terceros", explican.

Por estas razones, desde la Rosada aseguran que la marcha se trata de un "reclamo personal (por los problemas judiciales de Moyano) y político (por la suma de Luis Barrionuevo y CTA)".