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California sintió el sismo más fuerte en 20 años y hubo pánico
Hizo resurgir el fantasma de "El Grande", un mega-sismo potencialmente devastador que se teme golpee al oeste estadounidense en cualquier momento
4 de julio de 2019
California fue sacudida hoy por un sismo de magnitud 6,4, el más poderoso que afecta a este estado de la costa oeste de Estados Unidos desde 1999, que no dejó víctimas aunque sí algunos daños, según los primeros balances.

Sentido en una vasta área, el temblor hizo resurgir el fantasma de "El Grande" (The Big One), un mega-sismo potencialmente devastador que se teme golpee en algún momento el oeste estadounidense.

El epicentro se ubicó a 10,7 km de profundidad cerca de Searles Valley, una zona relativamente poco urbanizada 240 km al noreste de Los Ángeles, según datos actualizados del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).

Como una espada de Damocles, la falla de San Andrés mantiene en vilo a los californianos cuando se producen este tipo de temblores.

La falla potencialmente devastadora recorre unos 1300 km a través del estado de California, en Estados Unidos y Baja California, en México.

Forma el límite tectónico entre la placa Norteamericana y la placa del Pacífico, y el temor de que provoque un terremoto devastador siempre está latente, a tal punto que ya se han filmado decenas de películas sobre el tema y los movimientos son seguidos minuto a minuto por los centros de controles norteamericanos.

Los bomberos del condado de Kern participaron en unas 20 intervenciones, que iban desde "asistencia médica a incendios en la ciudad de Ridgecrest", sin reportar víctimas.

Sus colegas del vecino condado de San Bernardino informaron de daños en algunas carreteras y edificios agrietados, "tuberías de agua rotas, cables eléctricos dañados, caídas de rocas en algunas carreteras", pero "ningún herido".

El presidente Donald Trump dijo en Twitter que había sido informado en detalle del sismo y que "todo parece estar bajo control".

Testigos entrevistados por canales de televisión contaron cómo el temblor abrió cajones, dejó caer aparatos de TV y causó pánico entre muchos residentes.

El sismo principal, que ocurrió a las 10H35 locales (17H35 GMT) de acuerdo con el USGS, fue seguido de varias réplicas más débiles.

"Podemos esperar muchas réplicas", dijo la sismóloga Lucy Jones en una conferencia de prensa, confirmando que se trató del impacto más fuerte que se siente en el sur de California desde 1999.

La científica precisó que el terremoto no se produjo a lo largo de la famosa falla de San Andrés, donde los expertos temen un gran terremoto conocido como "Big One" que podría causar el caos en Los Ángeles y a lo lago de la costa oeste.

La zona del terremoto del jueves es "una región con muchas fallas pequeñas pero ninguna grande", como la de San Andrés, agregó.

El movimiento se sintió claramente en Los Ángeles.

"He vivido en Los Ángeles toda mi vida. Este fue el terremoto más largo que experimenté jamás", tuiteó la cineasta Ava DuVernay.

No se reportaron daños particulares en la megalópolis de California, donde los residentes continuaron con sus actividades habituales de este feriado del 4 de julio, Día de la Independencia de Estados Unidos.

El terremoto también se sintió en Las Vegas, en el vecino estado de Nevada, dijeron testigos.

"Es un terremoto poderoso", tuiteó la policía de Los Ángeles, aunque aclaró que no había recibido por el momento llamadas que justificaran ayudas de emergencia.

Las primeras informaciones disponible de las afueras de la ciudad tampoco mencionaron daños ni víctimas, y el aeropuerto de Los Ángeles dijo que no había sufrido afectaciones en sus pistas de aterrizaje.

California es el estado más poblado de Estados Unidos, pero el epicentro del terremoto se localizó en el desierto de Mojave, una gran área escasamente poblada.