Noticias actualizadas las 24 horas Información clave para decidir
9 de diciembre de 2019
Seguinos en
Reciba gratis nuestra newsletter diaria y alertas de noticias en su casilla de e-mail
Al hacer click en el botón, se abrirá una nueva ventana donde podrá ingresar sus datos
Las ganancias fabulosas del negocio de la cocaína
Cárteles colombianos pueden ganar más de US$ 5.000 por kilo, con un riesgo mínimo de interdicción y casi ninguno de extradición. Simplemente transportando cargamentos de drogas a través de la frontera con Bolivia hacia Brasil o Argentina
13 de noviembre de 2019
Un informe de la organización Insight Crime pone en ´blanco´ sobre negro datos clave del negocio de la droga en Latinoamérica.

En Colombia, un kilo de cocaína de alta pureza cuesta alrededor de US$ 3.000.

Los mexicanos les compran a los colombianos ese mismo kilo por entre US$8.000 y US$12.000 en Honduras, el principal punto de transferencia.
Esto significa que el crimen organizado colombiano gana, en el mejor de los casos, alrededor de US$ 7.000 por kilo de cocaína, una vez restados los costos de transporte.

En Bolivia, utilizando base peruana, los colombianos pueden producir un kilo de cocaína de alta calidad por menos de US$2.000.

Ese mismo kilo en São Paulo o Buenos Aires alcanza un valor de hasta US$8.000.

Por lo tanto, los colombianos pueden ganar más de US$5.000 por kilo, pero con un riesgo mínimo de interdicción y casi ninguno de extradición; simplemente transportando cargamentos de drogas a través de la frontera con Bolivia hacia Brasil o Argentina.

Estos dos países también actúan como puntos de transbordo para los mercados más lucrativos de todos: Europa y Asia. Y es aquí donde los colombianos están concentrando sus esfuerzos.

En España o en Holanda, los principales puertos de entrada a Europa, un kilo de cocaína tiene un valor de US$40.000; en el Reino Unido hasta US$50.000; en Rusia hasta US$80.000.

Mientras que en Tokio ese mismo kilo de cocaína puede alcanzar un valor superior a los US$100.000.

El COT colombiano está produciendo cocaína de alta pureza en Bolivia y la está enviando a Brasil y Argentina, donde se vende una parte de la droga y el resto es transportada hacia Europa o Asia.

Los colombianos siguen siendo los pioneros en el tráfico internacional de drogas, y la lógica actual del negocio indica que el mercado de Estados Unidos ya no es tan rentable para ellos, pues ahora está dominado por los mexicanos, quienes ganan la porción más grande del tráfico de un kilo de cocaína.

Lo anterior hace de Bolivia infinitamente más atractiva para el COT colombiano.