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Abel Pintos: emoción pura con su sinfónico de Universo Paralelo
Demostró superarse a sí mismo, aceptando riesgos, e ir un escalón más arriba con su Universo Paralelo, en un formato sinfónico que estremece y emociona
28 de noviembre de 2019
Por Adrián Taccone

El marco impresionó desde el arranque, por el concepto, y la idea. Abel Pintos acompañado por una orquesta sinfónica de 56 músicos con dirección de Guillo Espel, además de su hermano Ariel y Marcelo Predacino en guitarras y voces.

Pintos se reinventó con un concierto en donde sus canciones, las mismas que hace años captaron la atención y emoción de miles de fans,
mostraron otra vestimenta y cadencia, sin perder su esencia.

Vestido de gala con una capa negra y traje violeta, Pintos desandó su repertorio entre cuerdas -violines, chelos y arpa- y entregó versiones increíbles en “Pájaro cantor”, “Arder en Libertad” y “Más que mi destino”, entre otros.

Para este show los “anticipos” a través de las redes sociales fueron temas como “Cuando ya me empiece a quedar solo” y “Cien años”, que
fueron grabados en estudio, y en el Movistar Arena hicieron emocionar a 15.000 personas, que lo siguen descubriendo.

“Es difícil hablar con tantas emociones. No pude especular con lo que iba a querer decir o poder decirlo. Todo esto, desde que empezó, es desconocido para mí, y me sorprendí de manera constante con cada día de trabajo. Fue genial poder mirar atrás y saber todo lo que aprendí”, dijo Pintos ante un público subyugado por su arte.

La imponente puesta en escena de este Universo Paralelo fue obra de la canadiense Marcella Grimaux, quien incorporó exquisitos elementos
visuales para esta arriesgada, pero más que efectiva jugada, que apostó a nuevas versiones de sí mismo en clave sinfónica.

Incluso, el muchacho de Médanos se tomó un tanto en broma esto de haber reversionado sus propias canciones: “Soy un tributo de mi mismo, por mi mismo”, dijo, y agradeció al público "porque ustedes dijeron presente antes de que nosotros pudiéramos explicarlo”.

En varios pasajes del show Pintos se emocionó, no sólo por el público, sino también por la interpretación de los músicos, y se lo vio disfrutar
cada acorde y cada tema.

“El mar”, “Lo que soy”, “Ya estuve aquí” y “A-Dios”, pusieron en evidencia a un Pintos no solo superlativo a la hora de la interpretación, sino
también en lo artístico, y porque no también al mostrar su histrionismo.

Incluso en los “bises”, explicó: “Durante muchos años hice mal los bises, porque cantaba canciones que no había cantado en el recital. Y el maestro me dijo que un bis es repetir una canción del show”, y luego rió cómplice, para culminar una noche con estilo rockero, pero sonido sinfónico, del mismo Abel Pintos de siempre... O reversionado por si mismo.