Es la iniciativa del presidente de los Estados Unidos que se ocupará, como primer tema, de una paz duradera para Medio Oriente. Trump se reserva un poder de veto
Donald Trump puso en marcha el denominado “Consejo de la Paz”, una nueva iniciativa diplomática con la que busca posicionarse como el principal articulador de un nuevo orden de seguridad global.
El anuncio se realizó
en Davos, al día siguiente de su enfático discurso ante el Foro Económico Mundial, en el que cargó contra Europa Occidental por su “debilidad estratégica” y reclamó un liderazgo “claro y sin complejos” de Estados Unidos en materia de defensa y estabilidad internacional.
“Mucha gente no sabía en 2020 que algunas de esas guerras estaban ocurriendo. Y algunas de ellas llevaban, en un caso, 32 años, en otro caso, 35 años, y en otro, 37 años. Nos alegró mucho detener la guerra que había comenzado entre India y Pakistán, dos naciones nucleares. Y me sentí muy honrado cuando el primer ministro de Pakistán dijo que el presidente Trump salvó 10 y quizá 20 millones de vidas al lograr que eso se detuviera justo antes de que ocurrieran cosas malas", aseguró Trump durante su discurso de presentación.
Y completó: "Como presidente, puse fin a esas ocho guerras en nueve meses, incluyendo Camboya y Tailandia.
Y, por cierto, muchos de los líderes están aquí. Kosovo y Serbia, la República Democrática del Congo y Ruanda, Pakistán e India, Israel e Irán, Egipto y Etiopía. Estamos trabajando en eso ahora mismo”.
El flamante Consejo debutó con una foto política de alto impacto: entre los primeros líderes invitados figuran Javier Milei, Benjamín Netanyahu, Recep Tayyip Erdogan.
Hay varios mandatarios y jefes de gobierno de países aliados de Washington en Medio Oriente, Europa del Este y América Latina. Trump presidirá personalmente el organismo en esta fase fundacional y se reservará poder de veto sobre las resoluciones clave.
El objetivo formal del Consejo es impulsar un marco de negociación permanente para lograr un alto el fuego duradero y una salida política al conflicto en Medio Oriente, con foco inmediato en Gaza y la frontera norte de Israel.
Trump aseguró que su iniciativa busca “romper años de parálisis diplomática” y crear una mesa chica de líderes con capacidad real de presión sobre las partes en conflicto.
Sin embargo, puertas adentro del Foro de Davos, varios diplomáticos coinciden en que el Consejo de la Paz va mucho más allá del expediente israelí-palestino.
Trump pretende usarlo como plataforma política y estratégica para consolidar un bloque de países alineados con Washington frente a China, Rusia e Irán, y como contrapeso práctico a organismos multilaterales tradicionales como la ONU, a los que volvió a criticar por “ineficiencia crónica”.