Adiós a Catherine O’Hara, la maravillosa actriz de Mi Pobre Angelito y Beetlejuice
La actriz, guionista y referente absoluto de la comedia contemporánea falleció a los 71 años dejando un legado artístico de cinco décadas
30 de enero de 2026
El mundo del cine internacional se ha visto sacudida por la muerte de Catherine O’Hara, intérprete canadiense nacida en Toronto en marzo de 1954, cuya carrera se extendió durante más de cinco décadas.
La noticia, adelantada por TMZ y confirmada posteriormente por la revista People, ha generado una oleada de reacciones en redes sociales y en el mundo del espectáculo, donde su figura era sinónimo de talento, profesionalidad y carisma.
Aunque para el gran público siempre será recordada como Kate McAllister, la madre incansable que cruzaba medio mundo para reencontrarse con su hijo Kevin en Mi Pobre Angelito (1990) y Mi Pobre Angelito 2: Perdido en Nueva York (1992), la trayectoria de O’Hara va mucho más allá de ese papel icónico.
Su carrera está marcada por una extraordinaria capacidad para moverse entre la comedia popular, el humor más sofisticado y la sátira, construyendo personajes memorables que han dejado huella en distintas generaciones de espectadores.
Uno de los grandes hitos de su vida profesional llegó con la serie Schitt’s Creek, donde dio vida a Moira Rose, un personaje excéntrico, irónico y profundamente humano que le valió el reconocimiento unánime de crítica y público.
Por este papel obtuvo el Emmy en 2020 y el Globo de Oro en 2021, consolidando una segunda etapa de esplendor artístico que la situó como una figura central de la televisión contemporánea.
Lejos de ser un regreso nostálgico, fue una reafirmación de su talento en plena madurez interpretativa.
Su carrera comenzó en los años setenta en la televisión canadiense, especialmente vinculada al legendario programa Second City TV, auténtica cantera de talentos de la comedia norteamericana.
Allí se forjó como actriz y guionista, desarrollando una capacidad de improvisación que sería una de sus señas de identidad.
En ese entorno creativo compartió escenario con figuras como Eugene Levy y Martin Short, con quienes mantendría una relación profesional y personal a lo largo de toda su vida.
En el cine, O’Hara construyó una filmografía diversa y reconocible. Participó en títulos como Beetlejuice (1988), de Tim Burton, donde interpretó a la inolvidable Delia Deetz, un personaje que retomó décadas después en la secuela estrenada en 2024.
Su colaboración con Burton también incluyó el doblaje de Sally en Pesadilla antes de Navidad, lo que la convirtió en una voz familiar para varias generaciones de espectadores.
A ello se suman películas como Dick Tracy, Wyatt Earp o ¡Jo, qué noche!, que consolidaron su presencia constante en grandes producciones de Hollywood.
Hasta el final, O’Hara se mantuvo activa profesionalmente.
Tenía proyectos en marcha y estaba prevista su participación en eventos vinculados a nuevas producciones televisivas, lo que subraya que su carrera no estaba en una etapa de retirada, sino de plena vigencia creativa.
VIDEO- BEETLEJUICE