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29 de noviembre de 2022
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Un tropezón que terminó con una dura caída
Argentina se mostró sin resolución ante un planteo árabe que no le dejó resquicios. La suerte, el VAR y otros detalles le quitaron al equipo de Scaloni un invicto de 36 partidos. Ahora queda una cuesta arriba complicada
22 de noviembre de 2022
Por Adrián Taccone

Los mundiales son así, las sorpresas están a la vuelta de la esquina y si bien el 1-1 frente a Islandia en Rusia 2018 cayó como un rayo, la caída 2-1 ante Arabia Saudita en el debut de este Qatar 2022 no es la excepción y llenó de dudas al campeón de América.

Argentina empezó con todo, en parte beneficiado por el respeto árabe, pero además el equipo del francés Hervé Renard achicó los espacios, casi como si fuera una táccica trabajada durante mucho tiempo, para cerrarle los caminos a Messi y sus compañeros de cara al arquero Mohammed Al Owais, la figura del partido.

Sin reacción, con demasiada pasividad en algunas pelotas, Argentina buscó luego del 1-0, pero el VAR electrónico la privó de dos goles y en ese sentido el equipo saudí siempre estuvo en partido.

Pero lo increíble llegó en el segundo tiempo, y cuando Arabia Saudita nunca había llegado al área argentina, en siete minutos marcó dos goles, en gran producción, para dar vuelta un resultado impensado y llenar de dudas a los dirigidos por Scaloni.

Los detalles y la inteligencia, lo dijo el propio DT argentino, hacen que un equipo pueda conseguir un logro como es un mundial, y eso pareció faltarle a la albiceleste, porque se repitió en algunos conceptos, y todo el brillo que el equipo supo desplegar en este tiempo se opacó en la tarde del estadio de Lusail.

Con un Messi que no logró encontrar los caminos y una Arabia Saudita que cumplió a rajatabla un plan esquemático y trabajado, con mucho sacrificio en los relevos, Argentina chocó una y otra vez, casi como una ecuación a la que no le supo encontrar la respuesta adecuada.

Scaloni metió cuatro cambios, abrió la cancha y terminó con dos delanteros como Lautaro Martínez y Julián Alvarez, pero la chispa que alguna vez fue elogio para este grupo, se apagó de manera abrupta y así todo lo que viene ahora es cuesta arriba, porque los nervios también tienen que ver y la historia se escribe impiadosamente.