Asteriscos.Tv
Asteriscos.Tv - http://www.asteriscos.tv/
Permalink: http://www.asteriscos.tv/noticia-79846.html

Regresa "El gran deschave", un clásico del teatro nacional, de feroz actualidad
La obra estrenada en 1975 tiene una renovada versión los viernes, a las 20:30 el Teatro Brilla Cordelia. Duelo actoral de pura intensidad
3 de abril de 2026
Por Roberto Blanco Macor, de Asteriscos.Tv

Los clásicos del teatro son como los buenos vinos añejados en buena madera, no pierden su sabor, sino que con los intérpretes adecuados, no solo potencian su calidad, sino que refrescan, con nuevas vueltas de tuerca, la originalidad de un texto

Eso sucede con “El gran deschave”, una obra maravillosa estrenada hace 50 años, escrita por Armando Chulak y Sergio De Cecco, que a pesar del tiempo no pierde vigencia, y hasta encuentra nuevos espacios para pintar a una sociedad conflictiva, en una comedia negra que desnuda intensas condiciones humanas.

Luego de varias temporadas de éxito regresa en diferentes salas del circuito teatral porteño,a partir de este viernes 3 de abril, a partir de las 20:30 en el teatro Brilla Cordelia, Jan Domingo Perón 1926, en funciones que se extenderán durante abril.

La propuesta de este clásico, que ya tiene más de 50 años de vida, encuentra una intensa versión, y que se potencia en un texto que no pierde vigencia.

Para lograrlo se sustenta, ya no solo en el extraordinario texto, sino en un trabajo actoral de alto vuelo, que construyen la versátil Brenda Peluffo y el oficio ya reconocido de Daniel Loisi, con una ajustada dirección de Eduardo Pavelic.

Loisi viene de vivir en estas horas un gran mimo como actor, al recibir una mención especial a la trayectoria --cumplió 50 años de rica y extensa carrera, tanto en cine, TV y teatro, en el circuito comercial como en el independiente-- en la última entrega de los Premio ACE, el lunes pasado

El relato de El Gran Deschave nos enfrenta a la realidad de un vínculo roto en una pareja, que se desnuda a partir de la rotura del televisor familiar, recorre un camino de verdades ocultas, mentiras piadosas y frustraciones escondidas, que el director Eduardo Pavelic, como un cirujano experto, los extirpa y los expone con intensidad.

Construida sobre varias versiones que se vieron en todos estos años, y con solo dos personajes de los 4 originales del texto en escena, la historia de Susana y Jorge pega duro desde los primeros minutos.

Todos tenemos una estrategia para poner bajo la alfombra aquello que sabemos que pasa, pero nos negamos a reconocer. Esto, en algún momento, se convierte en una implosión devastadora que no deja casi nada en pie.

Ese televisor que deja de funcionar una noche, descubre las miserias, las mentiras, las pérdidas e inseguridades en una pareja, qué de un minuto a otro, ve revelado la incertidumbre sobre la que está basado su vínculo.

En ese in crescendo el trabajo de los actores se eleva a climas que no dejan que la atención se diluya.

La Susana de Peluffo se lleva aplausos porque ella nos guía en ese laberinto de revelaciones que desatarán los miedos más escondidos. Seguirla a ella, con su propia luz, es no perder el sentido narrativo en un camino de profundas oscuridades.

Por su parte Loisi va encontrando su propio tono con el relato y llega a momentos explosivos, donde además trabaja con solvencia el fino hilo del humor para descomprimir tanta presión.

Qué tan solo podemos estar a pesar de tener una compañía al lado cada noche. Qué mal acostumbrados se puede vivir sin compartir una misma bebida o un baile. Qué lejos se puede transitar la vida con miradas del camino tan diferentes.

Estos cuestionamientos los interpela a estos protagonistas que deben enfrentarlo—por esa causalidad de una noche diferente- para finalmente enfrentar dos demandas universales que saltan a la platea y tambien nos cuestiona: el miedo y la soledad.

Ver esta versión de “El Gran Deschave” es un homenaje a nuestro mejor teatro, una propuesta que vale la pena compartir, y que dejará una buena charla post función.

Hace 50 años o ahora, ya no es tan importante que aparato es el que se rompe una noche, cuando lo que está roto es algo más profundo.

Tal vez sea el tiempo de volver a (re)conocerse.