Asteriscos.Tv - http://www.asteriscos.tv/
Permalink: http://www.asteriscos.tv/noticia-80022.html
El diablo viste a la moda 2: mucho glamour, humor y buenas actuaciones
El film cumple con las expectativas que genera una secuela de la exitosa comedia de 2006, sin dejar de retratar los cambios que la industria
30 de abril de 2026
La idea de una secuela de la exitosísima El diablo viste a la moda puede evocar una sensación de liviandad, glamour, referencias al mundo de la moda, excelentes actuaciones.
No hay nada que temer, porque todo eso está en El diablo viste a la moda 2.
Pero entre los looks de diseñadores top y las líneas de diálogo punzantes, hay algo sorprendente: una lúcida reflexión sobre la crisis del periodismo.
El ecosistema actual de las revistas y los diarios es muy distinto del que retrató la película original.
La comedia, estrenada en 2006, estaba basada en el libro homónimo de Lauren Weisberger, quien lo escribió inspirándose, con poco disimulo, en sus experiencias como asistente de Anna Wintour, súperpoderosa jefa editorial de la revista Vogue y patrón sobre el que está cortado el personaje de Miranda Priestley.
En las últimas dos décadas, el panorama mediático cambió de forma radical, incluso para Vogue y para Wintour.
Es lógico que un regreso al universo de Runway, la revista ficticia que lidera Miranda, se haga cargo de estas transformaciones.
Lo sorprendente, en el mejor de los sentidos, es que lo haga con tanta agudeza. La guionista Aline Brosch-Mackenna, quien también escribió la película original, encontró una forma de darle un sentido a este regreso, sin dejar de entregarle al público lo que quiere. Miranda, Andy, Nigel y Emily cambiaron, el ámbito en el que trabajan también y reencontrarlos es una oportunidad para ver los desafíos de esta nueva realidad.
Cuando comienza El diablo viste a la moda 2, Andy (Anne Hathaway) es una condecorada periodista, que se encuentra sin trabajo, tras un brutal recorte en su diario. Mientras que Miranda (Meryl Streep) y Nigel (Stanley Tucci) enfrentan una polémica por un mal trabajo periodístico, que les puede costar la pérdida de los sponsors que sostienen a la revista.
La primera mitad de la película los reúne con un objetivo en común.
Pero el estado de la industria editorial, el desinterés de los lectores y la necesidad de que los números cierren, conspiran contra ellos.
No hay una receta mágica, sino un reconocimiento de una realidad de la que no se puede escapar. Todo es divertido y glamoroso, pero con un sabor agridulce, que resulta perfecto.
Tal vez el mayor logro de El diablo viste a la moda 2 sea cómo navega las necesidades de una secuela, sin dejarse llevar por la simplificación y la sobreestimación del fan service.
Con mucha astucia, contiene referencias a la película original, escenas que funcionan como espejo, pero está limitada por eso. Sí, la secuela tiene más dinero y más caras famosas, aunque tampoco se sostiene en esos pilares.
Hace lo que Hollywood hace mejor: contar una buena historia, que hace reír y ofrece un punto de vista sobre la realidad, pero con un toque de magia cinematográfica, para hacerla más digerible.