“El sábado estaré en Rosario, mi segunda casa y cuna de mi familia paterna. Siempre es un orgullo visitar la ciudad donde el general Belgrano izó nuestra Bandera por primera vez a orillas del río Paraná“.
Con esa frase que escribió el miércoles en la red social X la vicepresidenta Victoria Villarruel lanzó un desafío que pone incómodo al presidente Javier Milei, que ordenó no invitar a su excompañera de fórmula
al acto
que se reali
zará este sábado en el Monumento a la Bandera.
Pero Villarruel decidió tensar aún más la relación en un lugar, como Rosario, con el que tiene una relación especial. Desde su entorno dieron al principio, cuando surgieron rumores de que asistiría, mensajes contradictorios. “No le gusta ir donde no la invitan”, indicaron el martes, pero después la propia vicepresidenta contradijo las aclaraciones de sus voceros al anunciar su visita a Rosario por la red social X. Hasta ahora, Villarruel había cedido por la pésima relación que tiene con Milei. Su lugar en los actos patrios oficiales era hasta ahora ir en reemplazo del presidente, que es poco afecto a viajar al interior del país.