Con más de cinco décadas en cartel, la obra de De Cecco y Chulak tiene ahora una potente dupla actoral y una puesta que desnuda la crisis de pareja. Sin Tele no hay paraíso
Por Roberto Blanco Macor , de Asteriscos. TvEn 1975 se estrenó en Buenos Aires El gran deschave, con Federico Luppi y Haydée Padilla como protagonistas y dirección de Carlos Gandolfo. Medio siglo después, esa comedia negra no solo mantuvo su vigencia, sino que se convirtió en uno de los clásicos imperdibles del teatro argentino, sumando versiones, elencos, escenarios y hasta funciones en España.
Hoy, a 51 años de su primera presentación, la obra con autoría de Sergio De Cecco y Armando Chulak se exhibe en el Teatro Brilla Cordelia, un excelente espacio que ya crea climas desde su bar y hall de acceso poblado de expresiones y elementos retro..
El secreto de su permanencia está en su tema: la tensión, las discusiones y sobre todo los secretos de un pasado oscuro de un matrimonio que se van "deschavando" a medida que transcurre la obra.
Una historia que puede adaptarse a cualquier tiempo: al pasado, al presente y, seguramente, también al futuro.
Sin tele, sin escapeLa propuesta parte de una premisa tan simple como actual: ¿qué pasa cuando se corta la televisión? Ese foco de atención común que une y separa al mismo tiempo.
Que une porque permite compartir algo y separa porque impide mirar al otro y a uno mismo.
En El Gran Deschave, Susana y Jorge enfrentan la falta de la novela de la noche y, sin ese sedante artificial, la abstinencia los obliga a despertarse.
Mezclados con alcohol, los trapos sucios salen al sol. La obra transita el fino borde entre lo cómico y lo brutal, como la vida misma.
Por momentos es la típica comedia de estereotipos: ella, la mujer frustrada casada con un hombre que no es tan culto, rico o amoroso como quisiera; él, el hombre frustrado que quisiera irse al campo a ordeñar vacas y vivir una vida más simple.
Por otros, un drama tan violento que casi obliga al espectador a bajar la cabeza.Cuando ya no quedan excusas para no hablar, para no pensar, para no sentir, quedan desnudos, frente a frente. Y todo se va, indefectiblemente, a la mierda.
Oficio y revelaciónEn escena se destaca un sólido trabajo actoral bajo la precisa dirección de Eduardo Pavelic, quien centró el relato en los dos personajes principales, con una puesta llena de climas y momentos que conmocionan.
Daniel Loisi lleva interpretando a Jorge desde hace varias temporadas y su rol va de menor a mayor, aportando oficio, clímax y una violencia contenida expresada en los momentos justos.
Reconocido en los premios ACE por sus 50 años de trayectoria actoral, Loisi demuestra todo su recorrido sobre el escenario, y deja el alma en cada función que recompone con el merecido aplauso de los espectadores.
La gran revelación de esta versión 2026 es Brenda Fabre como Susana.
Le pone al personaje una máscara muy interesante, con matices que pasan por una energía extralimitada que sabe explotar con inteligencia y una apuesta física que llena todo el espacio dramático.
Su experiencia como bailarina le aporta un plus expresivo que resulta clave para generar los choques con su compañero de elenco y que estalla en los momentos justos.
La vena de la energía del texto se apoya en ella y sale heroica en un papel que no es para nada fácil.
Un gran hallazgo, para esta nueva versión y la expectativsas para verla en otras propuestas.
El Gran Deschave demuestra, una vez más, por qué es un clásico: porque cuando se apaga la tele, se enciende la verdad.
FICHA El Gran Deschave
Teatro: Brilla Cordelia - Perón 1926
Funciones: Viernes 20:30 hs
Entradas: Populares 2 x $30.000
Elenco: Daniel Loisi y Brenda Fabre
Dirección: Eduardo Pavelic
Autores: Sergio De Cecco y Armando Chulak