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Cacerolazos en Argentina para pedir el ajuste de la clase política
Los ciudadanos se manifestaron en todo el país en protesta por los enormes recursos que consumen los políticos y podrían usarse para combatir la pandemia
31 de marzo de 2020
La sociedad argetina está haciendo un esfuerzo estraordinaria para hacer frente a la pandemia de coronavirus. El Estado está ayudando con todo lo que tiene a su alcance. Pero hay un sector que todavía no pone el hombro todo lo que debería. La clase política.

Los miles de legisladores que cobran salarios enormes y tienen innumerables recursos a su disposición, como las decenas de asesores que tienen a su alcance cada diputado y senador. Cargos donde se suelen ubicar a familiares, allegados y gente a la que se le debe algún favor, y terminan operando como una beca, porque el empleado casi nunca concurre a cumplir su "labor", o directamente su jefe político lo reasigna a tareas partidarias y de militancia.

Todo ese andamiaje político, que tiene su cara más visible en el Congreso de la Nación, se repite en la Legislatura porteña, las cámaras de las provincias, en los concejos deliberantes.
Es lo que conoce como el costo de la política, y es un gastos enorme, de miles y miles de millones anuales, que los argentinos debe solventar con el pago de impuestos que llegan a absorber casi 60 pesos de lo uno gana.

En buena medida por el costo de la política, los argentinos deben pagar 35% de Ganancias, 21% de IVA, tasas de ingresos brutos exorbitantes en todos los distritos, y numerosas tasas impositivas, que en algunos distritos roza la inmoralidad.Ese costo de la política, que explica buena parte de la inflación, parece haber quedado bajo la lupa a partir de las necesidades extraordinarias generadas por la crisis sanitaria del coronavirus.
Y tal vez por ello un gran número de ciudadanos salieron a reclamar este lunes con cacerolazos en distintos lugares del país, que también los políticos hagan el ajuste.

Anoche, el “aplausazo” en apoyo de médicos y trabajadores que arriesgan sus vidas en plena cuarentena por obligación vocacional, fue seguida de un cacerolazo de protesta.
La iniciativa surge para exigir una reducción en los sueldos en la clase política en medio de la difícil situación que está viviendo la sociedad y la economía en medio de la pandemia. A través de las redes sociales, circuló el hashtag #BajenseLosSueldos para que el reclamo llegue a los tres poderes del Estado, tanto el Ejecutivo, Legislativo como el Judicial. A las cacerolas se sumaron bocinas, gritos, aplausos y cantos para reclamar.
Entre medio del bullicio, muchos también brindaron su apoyo a la nación al clamor de “fuerza Argentina”. Otros también le brindaron su apoyo a Alberto Fernández.

Esta manifestación, exige una rebaja en los sueldos de la clase política como "sacrificio" de parte del sector.

El mismo surge en respuesta a las exigencias del poder político en el país sobre la economía argentina, un sacrificio por otro. El gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, confirmó que rebajará su propio salario y el de todo su gabinete.

Si bien la noticia adquirió notoriedad una vez pasado el cacerolazo, el anuncio fue realizado previamente a la protesta multitudinaria.

A partir de las 21:00 de este lunes, los ciudadanos se manifestaron a una vez más desde sus casas.

El “aplausazo” en apoyo de los médicos y trabajadores que arriesgan sus vidas en plena cuarentena por obligación vocacional, se lo reemplazó media hora después por un cacerolazo en protesta.

La iniciativa surge para exigir una reducción en los sueldos en la clase social política en medio de la difícil situación que está viviendo la sociedad y la economía en medio de la pandemia. A través de las redes sociales, circuló el hashtag #BajenseLosSueldos para que el reclamo llegue a los tres poderes del Estado, tanto el Ejecutivo, Legislativo como el Judicial. A las cacerolas se sumaron bocinas, gritos, aplausos y cantos para reclamar.

Entre medio del bullicio, muchos también brindaron su apoyo a la nación al clamor de “fuerza Argentina”. Otros también le brindaron su apoyo a Alberto Fernández.

Esta manifestación, exige una rebaja en los sueldos de la clase social política como sacrificio de parte del sector. El mismo surge en respuesta a las exigencias del poder político en el país sobre la economía argentina, un sacrificio por otro. El gobernador de la provincia de Corrientes, Gustavo Valdés, confirmó que rebajará su propio salario y el de todo su gabinete.

Si bien la noticia adquirió notoriedad una vez pasado el cacerolazo, el anuncio fue realizado previamente a la protesta multitudinaria.