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26 de enero de 2022
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Efemérides: Búfalo Funes, el corazón de un eterno goleador
Se cumplen 30 años de su prematura muerte tras una operación. Tenía 28 años. Se había retirado por una afección cardíaca. Brilló en River y Vélez
11 de enero de 2022
La noticia golpeó fuerte en el mundo del fútbol aquel 11 de enero de 1992, porque si bien todos conocían los problemas de saludo del jugador Juan Gilberto Funes, su retiro prematuro del deporte y sus controles cardíacos no hicieron preveer este terrible descelance de su muerte, hace tres décadas, cuando solo tenía 28 años.
Su problema cardíaco se detecto cuando iba a incorporarse a Boca Juniors, luego de un éxitoso paso por River y Vélez, cuando en la revisación médica se le detectó un problema cardíaco.

Funes, tras su retiro en 1990 se sometió a cinco intervenciones quirúrgicas. La última, efectuada el 11 de enero de 1992 en el Sanatorio Güemes de la ciudad de Buenos Aires (adonde había sido trasladado seis días antes desde San Luis) fue para reemplazarle la válvula aórtica.

“Había que operarlo, no había otra posibilidad. El diagnóstico era una endocarditis bacteriana, con gran cantidad de vegetaciones que comprometieron la inserción de una prótesis valvular y del injerto anteriormente colocado”, explicó el cardiólogo Sergio Perrone, uno de los integrantes del equipo de René Favaloro que había estado a cargo de la intervención.

Un par de horas después de esa operación, el exfutbolista sufrió una arritmia ventricular y un paro cardíaco que lo llevaron a la muerte.

Funes era prácticamente un desconocido cuando River le pagó 400.000 dólares a Millonarios de Bogotá por su ficha en julio de 1986.

El Búfalo, nacido el 8 de marzo de 1963 en San Luis, había debutado a los 16 años en Huracán de su ciudad y luego había vestido las camisetas de Estudiantes de San Luis, Jorge Newbery de Villa Mercedes, Sarmiento de Junín y Gimnasia de Mendoza antes de partir a Colombia a fines de 1984.

Con Millonarios hizo 55 goles en un año y medio, lo que despertó el interés de River, que tres meses antes había ganado el torneo local y estaba iniciando su andar en la Copa Libertadores, el torneo que tantas veces le había resultado esquivo.

“Esto es un sueño. Cualquier futbolista quiere llegar a River y yo no soy la excepción. Quiero ser el número nueve de River. Acá hay muy buenos jugadores y tendré que ganarme el puesto, pero tengo una gran fe en mis condiciones”, dijo el delantero cuando fue presentado.

Funes terminó siendo una pieza clave en la obtención del torneo continental. Marcó tres goles, entre ellos dos en las finales ante América de Cali: el primero en la victoria 2 a 1 en la ida en el estadio Pascual Guerrero y el único en el triunfo en la revancha en el Monumental.

“Tuve la suerte de aparecer justo y darle a River la posibilidad de ganar la Copa. Agradezco a la gente que confió en mí a pesar de no conocerme demasiado y que me permitió vivir este momento inolvidable”, afirmó la noche de la consagración.

Con el club de Núñez también ganó la Copa Intercontinental, en diciembre de ese año contra Steaua de Bucarest en Tokio, y la Interamericana, en agosto de 1987 contra Alajuelense de Costa Rica.

Sus buenas actuaciones lo llevaron a la Selección: integró el combinado dirigido por Carlos Pachamé que obtuvo el pasaje para Seúl 1988 en el el Preolímpico que se jugó en Bolivia entre abril y mayo de 1987 y participó en la Copa América de ese año en Argentina (entró en el segundo tiempo de la semifinal contra Uruguay y del duelo contra Colombia por el tercer puesto).

Tas un paso por el fútbol griego de seis meses volvió a la Argentina y se incorporó a Vélez, donde realizó una gran campaña que en 1990 lo puso en la mira de Boca.



Ese hecho cambió su vida: en los estudios médicos previos a la firma del contrato le fue detectada una afección cardíaca que frustró su pase.

“Esto del soplo me salió siempre en los exámenes médicos: en Colombia, en River, en Vélez. A los 18 años, en San Luis, ya me lo habían detectado. Pero los médicos no le dieron mucha importancia. Yo siempre me sentí bien, fuerte, con ganas”, contó en esa oportunidad el centrodelantero.

Si bien se frutó el pase, hubo un nuevo intento a mediados de 1990 , donde inclusive jugó un partido amistosos con la casaca auriazul, pero luego una junta médica dictaminpó que no podía mseguir jugando en alta competencia, y en septiembre de ese año anunció su retiro.

Los meses siguientes fueron problematicos. Primero una internación urgente y varias cirugías y las complicaciones que terminaron con su muerte hace 30 años.

rob