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2 de octubre de 2022
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Vaticano: Francisco beatificó a Juan Pablo I, el "Papa bueno"
Albino Luciani ocupó el trono en 1978, durante 33 días, hasta que falleció de un infarto. En 2011 una niña argentina salvó su vida por un milagro
4 de septiembre de 2022
El Papa Francisco beatificó en la plaza de San Pedro al último pontífice italiano. Juan Pablo I, o Albino Luciani, falleció de improviso por un infarto a los 65 años, solo 33 días después de haber sido elegido, en uno de los pontificados más breves de la historia de la Iglesia. La beatificación es el primer escalón hacia la santidad.

La beatificación requiere el reconocimiento de un milagro. El atribuido a Albino Luciani es la curación en 2011 en Buenos Aires de una niña de 11 años que se estaba muriendo, Candela Giarda, de 22 años, estuvo internada en la clínica Favaloro de Buenos Aires, muriendo de una muy grave encefalitis cuando su madre pidió al sacerdote José Dabusti que rezara para que su hija no falleciera aquella noche.

El buen cura, que también vino a Roma, dijo que no sabe porqué, invocó en sus oraciones a Juan Pablo I. “Fue el Espiritu Santo el que me inspiró”, dijo. Candela lleva hoy una vida normal, sin secuelas de la enfermedad. Para ser canonizado, el Vaticano ahora debe reconocer un segundo milagro.

En la ceremonia, a la que asistieron millares de fieles bajo una insistente lluvia, estaba presente la joven argentina.
Juan Pablo I, recordado como “el Papa de la sonrisa”, no se sentía bien aquella última noche de su vida, el 28 de setiembre de 1978.

Su secretario, Diego Lorenzi le sugirió llamar al médico aunque el Papa prefirió “no molestar”.

La monja que lo encontró muerto en el apartamento pontificio, sor Margherita Marin, de 81 años, testimonió que junto con la monja enfermera Vincenza Taffarel entraron extrañadas porque el pontífice no había retirado el café que le dejaban todas las mañanas.

“El Papa estaba en su lecho con las luces encendidas y una hoja entre las manos, los anteojos puestos”.