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29 de noviembre de 2022
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Argentina con mal pie en la Copa Davis: perdió con Suecia
Cayó al perder los dos singles. Los hermanos Ymer ganaron. Mikael venció a Diego Schwartzman y Elías a Sebastián Báez. El viernes juega con Italia
13 de septiembre de 2022
Argentina comenzó su camino en Bologna con una sorpresiva derrota ante Suecia. En el primer turno, Sebastián Báez (37° del mundo) cayó por 6-4, 3-6 y 7-6 (7-4) ante Elias Ymer (119°). Y luego, Diego Schwartzman (17°) perdió por un doble 6-2 con el otro Ymer, Mikael (98°).

Así, el equipo europeo se aseguró el triunfo en la serie, que abrió la acción del Grupo A de la Fase de Grupos de las Finales de la Copa Davis 2022.

A puro quiebre arrancó el duelo del porteño y el menor de los Ymer.

Quiebre fácil del argentino en el game inicial y contra quiebre del sueco en el siguiente, en un juego en el que el porteño levantó tres break points, pero no pudo salvar el cuarto.

El Peque se equivocó demasiado en los primeros juegos del partido (15 no forzados en los primeros seis, contra 7 de su rival) y lo pagó caro. En el sexto juego, con un error de revés le regaló un nuevo break point a su rival, que salvó con una buen reacción. Pero no pudo levantar un segundo, un par de puntos más tarde, y quedó 2-4 abajo.

Schwartzman no logró plasmar en cancha la diferencia de categoría con su rival (con 24 años, Ymer tiene jugada apenas una final ATP y ningún título). Por un lado, porque no pudo sacar a relucir su mejor nivel. Y por otro, porque el sueco, además de estar mejor con el saque, le peleó todos los puntos y no dio ni una pelota por perdida.

En un extenso octavo game, el europeo le quebró el servicio y cerró el primer set por 6-2 en casi una hora de juego.

Un par de doble faltas y algunos errores no forzados -además de buenos tiros de revés de su rival- dejaron al Peque en desventaja muy rápido en el segundo set. El porteño, muy irregular, cedió su saque en el segundo game para quedar 0-2 y complicar aún más el panorama de Argentina en la serie.

Frustrado, Schwartzman empezó a discutir consigo mismo y a encogerse de hombros cada vez que las cosas no le salían como quería. Guillermo Coria, desde el banco, lo animaba.

"Vamos, vamos...". le decía el capitán argentino, Pero el Peque no encontró la manera de incomodar a Ymer, quien confirmó el break y sacó una distancia de 3-0.

El sueco siguió jugando mejor. Tomaba la iniciativa en casi todos los puntos, le sacaba provecho a casa subida a la red y complicaba a Schwartzman, haciéndolo correr por toda la cancha y obligándolo a golpear forzado y a equivocarse. Y trasladó esa superioridad al marcador.