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25 de julio de 2024
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Falleció a los 89 años el empresario "Goyo" Pérez Compac
Fue uno de los empresarios más emblemáticos de los últimos 50 años y dueño de una de las cinco mayores fortunas de la Argentina. Lo confirmó su familia
14 de junio de 2024
A los 89 años, falleció Jorge Gregorio “Goyo” Perez Companc, uno de los empresarios más emblemáticos de los últimos 50 años y dueño de una de las cinco mayores fortunas de la Argentina.

Dio sus primeros pasos en la industria naviera y de ahí saltó al negocio petrolero. También fue el dueño del Banco Rio. Hoy el grupo es uno de los mayores productores agropecuarios del país y entre sus compañías se encuentra la alimentaria Molinos Río de la Plata y la empresa de energía Pecom. Su patrimonio está valuado en US$3900 millones, de acuerdo con la revista Forbes.

Goyo nació en Buenos Aires y de pequeño fue adoptado por la francesa Margarita Companc de Pérez Acuña. Tuvo ocho hijos (de los cuales siete están vivos, mientras que la mayor, Margarita, murió a los 19 años en un accidente de tránsito en la Patagonia) y estaba casado con María del Carmen “Munchi” Sundblad.

Visionario como pocos dio en 2001 uno de los grandes movimientos del mundo de los negocios en un contexto de lo más difícil.

Fue en ese momento cuando le vendió su holding energético a la brasileña Petrobras y comenzó la transformación de uno de los holdings más importantes de la Argentina.

Se daban muchas versiones de sus movimientos futuros que luego con el tiempo consolidó creando un gigante de los alimentos y transformando Molinos, su nuevo buque insignia que hoy manejan sus hijos y que acaba de terminar una fuerte reorganización.

“Fue un distinto. Un hombre que se construyó a sí mismo y que logró convertirse en el único de los Pérez sin tilde que revolucionó el mundo de los negocios. Supo recorrer los negocios petroleros, de construcción, de turismo, supo retirarse a tiempo y en tiempos de redes sociales fue cultor del más bajo perfil como un valor distintivo de su mundo”, describió un alto empresario aun emocionado por la noticia. Fanático de la lechería y de los autos clásicos es recordado por sus pares como un ejemplo de los “que ya no hay”.