Default 2001: la justicia de EE.UU. autorizó embargos de activos argentinos
Los acreedores podrán hacerse de US$310 millones depositados en cuentas de la Reserva Federal (Fed)
Los tenedores de bonos que quedaron en
default hace 23 años tuvieron una nueva victoria, luego de que la Corte Suprema de Estados Unidos habilitara a que se embarguen activos que tiene el Estado argentino depositados en una cuenta del Banco Central en la Reserva Federal (Fed) de ese país.
Según estimaciones privadas, son alrededor de US$310 millones.
La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó la apelación que hizo la Argentina, que en dos instancias previas había sido obligada a entregar títulos que se usaron como garantía de pago de los bonos Brady, emitidos a principios de 1990. Como en 2023 el país terminó de pagar sus obligaciones, los títulos entregados como garantía quedaron liberados.
“Los acreedores pronto tomarán posesión de US$310 millones depositados en cuentas de la Reserva Federal de Nueva York en los EE.UU., Alemania y Suiza. Esta es la segunda derrota de la República Argentina ante una Corte Suprema en los últimos tres meses. En octubre, la Corte Suprema del Reino Unido falló en contra del país en el caso Cupón PBI”, recordó Sebastián Maril, consultor de Latam Advisors y especialista en los juicios que la Argentina enfrenta en el exterior.
Los fondos Attestor Master Value, Trinity Investments, White Hawthorne, Bison Bee LLC y Bybrook Capital Master compraron deuda argentina en
default desde 2001 a tenedores que nunca ingresaron a ninguno de los tres canjes que emitió el país, en 2005 (bajo la gestión de Néstor Kirchner), 2010 (Cristina Kirchner) y 2016 (Mauricio Macri).
Se cree que son menos del 3% del total de los tenedores originales que mantuvieron la deuda en
default e iniciaron juicio al Estado argentino, llamados coloquialmente
holdouts o fondos buitre.
Los títulos que los fondos podrán embargar están en manos del Tesoro de Estados Unidos. Los había entregado la Argentina como garantía de pago de los bonos Brady que el país emitió a principio de los 90, cuando refinanció la deuda acumulada de la década anterior, gracias a una política de beneficios que lanzó el entonces secretario del Tesoro estadounidense, Nicholas Brady.
Si la Argentina no pagaba los intereses de los bonos Brady, los acreedores podían cobrar los bonos del Tesoro estadounidense que estaban en una cuenta especial en la Reserva Federal de Nueva York.
Durante 2005, esos bonos ya fueron parte de un embargo cuando la Argentina lanzó el canje por la deuda en
default de 2001. Cuando se reabrió el canje en 2010 y luego en 2016, los tenedores de los bonos Brady cambiaron su deuda en
default y liberaron la prenda.