La Cámara baja convalidó la iniciativa impulsada por el oficialismo y aliados que flexibiliza las condiciones para actividades en áreas periglaciares
En una sesión marcada por fuertes cruces en el recinto y protestas en las inmediaciones del Congreso, La Libertad Avanza (LLA) y bloques aliados lograron la sanción de la reforma a la Ley de Glaciares.
La iniciativa, que plantea la flexibilización de condiciones para el desarrollo de actividades en zonas periglaciares, ya contaba con media sanción del Senado.
El oficialismo consiguió 137 votos a favor para transformar en ley la iniciativa, en tanto que hubo 111 votos en contra y 3 abstenciones. Brindaron su apoyo los mismos sectores que se sentaron para obtener el quórum de 129 diputados al inicio de la sesión: acompañaron el proyecto diputados de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, Innovación Federal, Elijo Catamarca, Producción y Trabajo de San Juan, además de monobloques y legisladores de Provincias Unidas.
Durante el inicio del debate, la diputada del Frente de Izquierda Romina Del Plá y la legisladora de Unión por la Patria (UxP) Lorena Pokoik no lograron incorporar al temario proyectos para repudiar la quita de acreditaciones a medios de prensa en la Casa Rosada.
Tampoco prosperó la moción impulsada por el diputado Eduardo Valdés, de UxP, para tratar iniciativas vinculadas a la neutralidad argentina frente al conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Más tarde, la diputada Paula Penacca, también de UxP, planteó la interpelación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, investigado por la Justicia, aunque la propuesta no alcanzó la mayoría necesaria y también fue bloqueada con votos del PRO y la UCR.
Por último, una moción presentada por Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, para incorporar proyectos vinculados al caso Libra también cayó. Entre esas iniciativas se incluían pedidos para citar al Congreso a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y al propio Manuel Adorni.
El proyecto de reforma de la Ley de Glaciares, aprobado este jueves a la madrugada, reduce el alcance de las áreas protegidas con el objetivo de habilitar inversiones mineras, especialmente de cobre y litio, en zonas actualmente alcanzadas por la normativa anterior sancionada en 2010.
La iniciativa propone redefinir las áreas bajo resguardo al distinguir entre el ambiente periglaciar y las geoformas periglaciales que cumplan funciones de reserva estratégica de agua.
De esta manera, no todo el territorio periglaciar quedaría protegido, sino únicamente aquellas formaciones con una función hídrica comprobable.