La NASA reveló detalles inéditos del meteoro que sobrevoló EE.UU.
Una bola de fuego atravesó la atmósfera a más de 67.000 kilómetros por hora el sábado y provocó un estruendo percibido en varios estados del noreste del país
2 de junio de 2026
Un fenómeno inesperado alteró la rutina de miles de residentes del noreste de Estados Unidos este sábado 30 de mayo, cerca de las 14.
Un estruendo de origen desconocido sacudió viviendas, hizo vibrar ventanas y disparó la alarma social en Massachusetts, Rhode Island, New Hampshire y Maine.
La explicación oficial llegó después: un meteoro de gran tamaño cruzó la atmósfera terrestre, se fragmentó antes de llegar a la superficie y originó una explosión atmosférica que fue escuchada hasta 400 kilómetros de distancia.
La NASA confirmó a través de un informe que “fue un bólido diurno que produjo la caída del meteorito justo en el medio de la Bahía del Cabo Cod”.
La agencia espacial aclaró que el objeto no llegó a convertirse en meteorito porque se desintegró a gran altitud, pero su paso liberó una energía equivalente a 230 toneladas de TNT.
Esta cifra ayuda a entender la magnitud del estallido, que sacudió edificios, activó alarmas y sorprendió a los habitantes de un área que abarcó desde Massachusetts hasta Maine y desde Delaware hasta Montreal, en Canadá.
La reconstrucción técnica difundida por la NASA arroja datos que superan ampliamente las primeras estimaciones y especulaciones que circularon durante las horas posteriores al fenómeno.
Según los especialistas, el meteoro tenía un ancho aproximado de 1,52 metros, una masa comparable a la de un elefante de hasta siete toneladas y viajó a 67.600 kilómetros por hora por la atmósfera.
El objeto cubrió un trayecto de 41,8 kilómetros antes de explotar, generando un doble estruendo que fue percibido en localidades costeras y tierra adentro.
Durante las primeras horas tras el suceso, los interrogantes dominaron las redes sociales. Vecinos de Massachusetts, Rhode Island y New Hampshire recurrieron a internet para buscar explicaciones.
Las preguntas “¿Alguien más escuchó eso?” y “¿Alguien sintió eso?” se repitieron en foros y plataformas digitales.
Numerosos testigos relataron que los perros reaccionaron con nerviosismo y algunos creyeron que se trataba de un terremoto.
Otros barajaron la hipótesis de que un árbol había caído sobre sus casas debido al viento. Incluso aparecieron teorías vinculadas a fenómenos extraterrestres.