Murió Bonnie Tyler: una voz única del pop que marcó una época
La cantante galesa marcó a varias generaciones con clásicos como "Total Eclipse of the Heart" y "Holding Out for a Hero". Tenía 75 años
9 de julio de 2026
La música internacional está de luto. Bonnie Tyler, una de las voces más emblemáticas del pop y el rock de las últimas décadas, murió a los 75 años, según confirmó la BBC.
La artista galesa alcanzó fama mundial gracias a éxitos inolvidables como "Total Eclipse of the Heart", "Holding Out for a Hero", "It's a Heartache" y "Lost in France", canciones que marcaron una época y siguen siendo parte de la cultura popular.
Su fallecimiento generó una inmediata ola de homenajes en redes sociales y entre figuras de la música, donde miles de fanáticos recordaron una carrera que se extendió por más de cinco décadas y dejó una huella imborrable en la historia del pop.
Nacida como Gaynor Hopkins en Skewen, al sur de Gales, en 1951, Bonnie Tyler creció en una familia humilde integrada por seis hermanos. Su padre era minero y su madre ama de casa, aunque la música siempre estuvo presente en el hogar.
Sin embargo, el rasgo que terminó convirtiéndola en una artista inconfundible surgió de manera inesperada. En 1977, Tyler fue sometida a una cirugía para extirpar nódulos de sus cuerdas vocales. Los médicos le indicaron un estricto reposo de la voz durante varias semanas, pero la cantante confesó que, en un momento de enojo, gritó antes de completar la recuperación.
Ese episodio modificó definitivamente su timbre vocal y dio origen a la voz ronca y potente que terminaría siendo su sello artístico.
Lejos de perjudicar su carrera, aquella transformación se convirtió en una de las características más admiradas por el público.
El gran salto internacional llegó en 1983, cuando comenzó a trabajar con el legendario compositor Jim Steinman, conocido por haber creado el exitoso álbum Bat Out of Hell de Meat Loaf. Steinman escribió para Tyler "Total Eclipse of the Heart", una balada épica que rápidamente se convirtió en un fenómeno mundial.
La canción alcanzó el número uno en Estados Unidos, el Reino Unido y otros países, fue nominada a los Premios Grammy y con el paso de los años se transformó en uno de los temas más emblemáticos de la década de 1980.
Actualmente supera los mil millones de reproducciones en Spotify y continúa siendo utilizada en películas, series, publicidades y producciones audiovisuales de todo el mundo.
La propia Bonnie Tyler confesó años atrás que, apenas escuchó la composición por primera vez, sintió que era "la canción que había esperado durante toda su vida".
Antes de convertirse en una estrella internacional, Bonnie Tyler comenzó cantando como corista durante su adolescencia y publicó sus primeros discos en los años setenta. Además de sus grandes clásicos, construyó una extensa discografía y mantuvo una intensa actividad artística durante décadas.
A partir de los años 90 encontró un enorme reconocimiento en países como Francia, Noruega, Austria y Alemania, donde continuó llenando escenarios incluso cuando su popularidad había disminuido en el Reino Unido.
En 2013 representó al Reino Unido en el Festival de Eurovisión con la canción Believe in Me. En 2022, la Corona británica la distinguió como Miembro de la Orden del Imperio Británico (MBE) por su contribución a la música.