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La mano de Gallo que Nimo nunca vio
En su último partido como referí dirigió la final Vélez-River en 1968. El jugador de "El Fortín" cometió penal y no lo vio. El club de Liniers fue campeón
12 de enero de 2013
En su último partido como árbitro, Guillermo Nimo, dejó marca para siempre en el fútbol argentino cuando dirigió la final del Torneo Nacional de 1968 y no cobró un claro penal que cometió el jugador de Vélez Sarsfield, Luis Gallo, que significó luego que el equipo de Liniers festejara su primer título en el fútbol profesional.

Esa jugada que protagonizó Nimo fue en el triangular de 1968 entre Racing, River y Vélez que fue histórico, porque en el segundo partido, jugado hace 44 años, el "Millonario" tenía que ganar para ser campeón ante el "Fortín".

Con el juego 1 a 1, una mano sobre la línea de Luis Gallo no fue vista por Guillermo Nimo, quien no cobró nada de manera increíble.

El partido se disputó el 19 de diciembre de 1968 en el Viejo Gasómetro y la igualdad dejó a Vélez a un paso de la gloria, algo que lograría la fecha siguiente al vencer a Racing 4 a 2 con su gran figura que era Daniel Willingtón y el joven que aparecía en la delantera era Carlos Bianchi.

Nimo dirigió su último partido y con el paso del tiempo recordaba con gracia aquel hecho, argumentando que él nunca vio la mano que le hubiese permitido a River cortar con una racha de diez años sin títulos, los cuales llegaron a ser dieciocho, puesto que el "Millonario" tuvo que esperar hasta 1975 para dar la vuelta olímpica a nivel local.

El luego periodista deportivo se retiró el arbitraje luego de este polémico momento, y alguna revista sensacionalista de aquella época, los mostró semana después en una fotos con un coche nuevo, el mejor de ese tiempo, un Torino, por lo cual mucha gente especuló que algo tenía que ver con el partido de esa final.

Nunca nadie pudo comprobar nada y Nimo siempre dijo que compró el vehículo con dinero de sus ahorros.