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Paéz Vilaró: "milagro" en Los Andes
El artista uruguayo se instaló tres meses en Chile en 1972 convencido de que su hijo había sobrevivido al accidente aéreo. Momento conmovedor
24 de febrero de 2014
La historia mas fuerte que tuvo que transitar durante su rica vida el artista Carlos Paéz Vilaró fue cuando en octubre de 1972 el avión donde viajaba su hijo cayó en el Cordillera de Los Andes y estuvo perdido casi por 90 días.

Carlitos Páez, que lleva el mismo nombre que su padre, tenía 18 años cuando se subió a un avión junto a sus compañeros de rugby del Colegio Old Christians de Montevideo y terminó luchando por su vida, tras un trágico accidente, en la cordillera de los Andes.

Apenas se enteró de la noticia, el distinguido artista uruguayo Carlos Páez Vilaró viajó a Chile, con pocas poco equipaje, sin saber que tardaría tres meses en encontrar a su hijo, cuando él parecía ser el único en mantener la esperanza.

Apenas ocho días después del accidente aéreo, las autoridades dieron por muertos a todos los pasajeros y tripulantes. Páez Vilaró, convencido de que su hijo había sobrevivido, reclutó voluntarios, y hasta consultó videntes, para internarse en las montañas en una búsqueda desesperada que dio sus frutos. Poco antes de la Navidad de 1972, Carlos Miguel Páez Rodriguez apareció como uno de los 16 sobrevivientes, en una odisea que luego sería retratada en el film Viven.

Páez Vilaró, sin embargo, escribió su propia versión de la historia, menos cinematográfica pero profundamente sentida y emocionante. El resultado fue el libro Entre mi hijo y yo, la Luna. La odisea de un padre en la tragedia de los Andes, del que se imprimieron cuatro ediciones.

"Me instalé en Chile los tres meses y veía a Carlitos vivo en todos lados. Le gritaba, corría a abrazarlo y no era él. Pero esa certeza y la cadena de solidaridad espiritual hicieron que lo encontrara. Los chilenos me dieron todo sin pedirme nada", recordó ese duro momento en una entrevista el año pasado.