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River campeón: del infierno al cielo
Luego del dolor del descenso y seis años sin vueltas olímpicas, el "millonario" recuperó sus mística de campeón. Dejar el pasado y festejar
18 de mayo de 2014
Por Roberto Aguirre Blanco, de la redacción de Asteriscos.Tv



Del Infierno al cielo, ese fue el camino que recorrió River Plate desde su último título ganado en el Torneo Clausura 2008 de la mano de Diego Simeone, cuando se inició la debacle más profunda de su rica historia deportiva y que finalizó con el descenso en junio de 2011.

Esa profunda crisis que se comenzó a evidenciar al torneo siguiente del título cuando con el mismo Simeone como DT terminó último en el Apertura 2008, y comenzó a sumar bajos promedios que concluyeron con los partidos por la permanencia ante Belgrano de Córdoba.

Esa herida en el orgullo del club más campeón de fútbol argentino se comenzó a cerrar un año después, cuando de la mano de Matías Almeyda y con jugadores símbolos como Fernando Cavenaghi y Alejandro Domínguez , quienes regresaron al club, más David Trezeguet y Leo Ponzio, lo devolvieron a su sitial en primera.

Sin embargo, el retorno a la A no alcazaba para curar el golpe del descenso y el festejo de un título se hacía casi imprescindible: sin embargo esa oportunidad se hizo esperar demasiado y trajo sus consecuencias.

La primera víctima, injusta sin dudas, fue el despido de Almeyda quien se fue al promediar el Torneo Inicial 2012, con un mal pago del presidente del club Daniel Passarella, sindicado como uno de los responsables del descenso, y que pagó muy mal al ex futbolista que se sacó la ropa de jugador después del fatídico partido con Belgrano y se puso el buzo de DT.

La presión del titular del club lo llevó a convocar a Ramón Díaz, con toda su historia a cuestas. Pero no alcanzó con al “chapa” de ganador del “pelado”, la falta de jugadores de jerarquía y un fútbol muy inestable lo llevó a dos torneos seguidos (Final e Inicial 2013) a quedarse con las manos vacías.

En diciembre de 2013 llegó una nueva dirigencia con Rodolfo D’Onofrio como cabeza visible y la decisión de ordenar el club y volverlo a los primeros planos.

En ese momento, la figura mítica de de Díaz fue cuestionada y casi quedó como expuesto la necesidad de una gran campaña en 2014 o su “indiscutible” presencia en el banco corría riesgos.

Con la nueva temporada regresó Cavenaghi, un ídolo del club que también se fue por al puerta de atrás luego de ascenso, y pagó con creces el retorno con su condición de líder, capitán y goleador su el estandarte del equipo campeón.

Ahora sí, con la vuelta olímpica en primera luego de seis años –el tiempo más extenso sin festejos en los últimos 40 años—los “millonarios” saldaron la deuda con su historia y regresaron a los más alto de fútbol nacional.

De la mano de uno de sus máximos ídolos, Ramón Díaz quien festejó su octavo título con la banda—12 años después del último, Clausura 2002-- y el sexto a nivel local, una cifra que lo emparenta con el recordado Angel Labruna. Si eso no es hacer historia ¿qué lo será?

River vuelve a sonreír, está feliz. Si hasta el tano Pasman hoy no putea, solo grita ¡campeón!.... ¡Salud, tu grato nombre !