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Kicillof negó una vez más que el país este en default
Rechazó que el Gobierno pueda tener problemas de presupuesto. Y prometió ayudarán a las empresas a las que se les complique el acceso al crédito internacional
7 de agosto de 2014
El ministro de Economía, Axel Kicillof, volvió a negar que la Argentina esté en default, les sugirió a los bonistas del canje que sean ellos los que inicien el camino para cambiar de banco y jurisdicción de pago, minimizó la trascendencia del juez Thomas Griesa con una comparación polémica y relativizó los problemas que pueda tener el país por la caída de su calificación de riesgo y el eventual encarecimiento del crédito internacional.

“La deuda externa era uno de los principales problemas desde el golpe de Estado del 76 hasta el 2003, (pero) este Gobierno desendeudó al país y la deuda externa no representa para el presupuesto un gasto significativo. Hace 10 años que la Argentina no le pide plata al sistema financiero internacional porque no la necesita (…) Estamos muy tranquilos”, afirmó el ministro.

Kicillof apuntó también que, “la verdad, es que uno mira las pizarras de los títulos argentinos, ni siquiera es que bajan” tanto los valores de los bonos locales. Así, sugirió que para las cuentas públicas resulta prácticamente intrascendente que las agencias calificadoras hayan rebajado la nota de riesgo de la Argentina a la de default selectivo o acotado.

“No creo que se compliquen tanto las condiciones de crédito internacional. El crédito al Estado no cambia porque no lo necesitamos. Y el de los privados, si hay problemas puntuales, el Gobierno va a trabajar para que un grupo de inadaptados (los holdouts) no les arruine a las empresas argentinas su capacidad de endeudarse”, prometió.

Al mismo tiempo, cargó contra el titular de la UIA, Héctor Méndez, aunque sin nombrarlo, por su aseveración de que es muy difícil que haya inversiones en lo que queda del año por la situación económica del país: “Es un verso, no tiene seriedad (…) Si quieren invertir y tienen un problema, vengan a mi oficina y vemos como les financiamos la inversión, pero no metan miedo porque eso es falso”.

Como ya lo habían esbozado la comunicación pública del Gobierno y el jefe de Gabinete Jorge Capitanich, Kicillof dejó en claro que la intención del Ejecutivo es cambiar el banco y la jurisdicción de pago de los bonos del canje que hoy están impagos por orden del juez de Nueva York Thomas Griesa, pero que sean los bonistas los que pidan ese cambio.

“La situación en que nos encontramos es que Argentina, el 26 de junio, pagó sus vencimientos de deuda para el pago que el juez Griesa, siguiendo los dictados directos de los fondos buitre, quería impedir que se hiciera”, relató al respecto y sintetizó la comunicación a los bonistas en la siguiente frase: “Señores, Argentina pagó, hay un juez que no los deja cobrar, pero el contrato les da herramientas” para cambiar las condiciones.

En la entrevista, Kicillof volvió a cargar contra Griesa con una comparación polémica: minimizó su peso señalando que es un juez de distrito de Nueva York, que, dijo, “es como si fuera un juez de Resistencioa, Chaco”. “Por eso le estamos pidiendo al Gobierno de Estados Unidos que intervenga. Esto no es el Virreinato del Río de la Plata”, manifestó.