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Insólito: se casa con hijo dado en adopción
Tras permanecer 30 años separados, dicen que al conocerse se atrajeron inmediatamente y que buscarán un bebé. Ella tiene 51 y él 32
9 de abril de 2016
En un caso que provoca polémicas de todo tipo y revuelo a nivel mundial, una madre que dio a su hijo en adopción hace más de 30 años ahora está tratando de tener un bebé con él.

La polémica historia la construyeron Kim West (51) y Ben Ford (32), antes madre e hijo y hoy feliz pareja. West, que creció en Islington, Londres, y quedó embarazada a los 19 mientras era una estudiante en California, dio en adopción a su hijo a sólo una semana de su nacimiento.

En diciembre de 2013, Ford, de por entonces 30 años y residente en EE.UU. junto a su esposa Victoria, envió a su madre biológica una carta para proponerle un reencuentro.

Apenas se vieron, en 2014, comenzaron un vínculo entre madre e hijo más que inusual y los medios ingleses los llamaron "los amantes imposibles".

"Cada vez que tenía relaciones sexuales con mi esposa, me imaginaba que era mi madre, sino no hubiese podido excitarme", llegó a decir Ford al diario The New Day.

La pareja afirma haber sentido atracción sexual "desde el minuto 1". Y el primer beso fue acompañado con una botella de champagne en un hotel, justo antes del sexo.

Tres días después de haber tenido relaciones sexuales por primera vez, Ford le dijo a su esposa que ya no la quería y que se iría a vivir con su madre biológica.

Los "amantes imposibles" -viven juntos en Michigan desde hace dos años- dicen tener una conexión sexual "alucinante" y sueñan con tener un hijo.

West, que trabaja como un diseñadora de interiores, dijo al The New Day: "Esto no es incesto, es Atracción Sexual Genética (GSA, por sus siglas en inglés). Somos como dos gotas de agua y estamos destinados a estar juntos".

Y siguió: "Sé que la gente va a decir que somos repugnantes, que debemos ser capaces de controlar nuestros sentimientos, pero cuando uno es golpeado por un amor que te consume, estará dispuesto a renunciar a todo por él. Hay que luchar por él. Es una oportunidad única y algo a lo que Ben y yo no estamos dispuestos a renunciar".' La pareja está planeando una boda especial y hasta tendrán en cuenta el alquiler de un vientre para tener un hijo biológico.

El incesto es ilegal en el estado de Michigan, pero dicen que estarían dispuestos a mudarse a donde "les permitan ser felices legalmente".

La Atracción Sexual Genética de la que habla West es un fenómeno sobre el que poco se conoce y se produciría entre hermanos, medio hermanos, primos y los hijos adoptados, y sus padres biológicos cuando estos se reencuentran después de mucho tiempo.

Dentro de ese síndrome, se describen "sentimientos de intensa intimidad que se producen entre dos parientes que estuvieron separados durante los años críticos del desarrollo y la unión, al reunirse por primera vez como adultos".

En psicología, la defnición engloba una característica constante: "Cuando un adulto-niño y su padre biológico finalmente se encuentran, el cerebro tiene dificultad para asociarse entre sí como familia. Al compartir aspectos físicos similares y gustos, eso de acopla con sentimientos de intimidad y sexulidad". Esto puede llevar a ambas partes a expresar sus emociones sexuales.

El fenómeno fue identificado por primera vez por Barbara Gonyo en 1980, tras publicar un libro llamado Soy su madre, pero no es mi hijo, en el que cuenta su historia con el hijo que había dado en adopción a los 16 años.

La Atracción Sexual Genética es infrecuente entre padres el hijos que estuvieron juntos en la primera infancia del niño, debido a una "impresión sexual inversa" que se conoce como el efecto Westermarck, lo que insensibilizaría la atracción sexual.

Los expertos en el tema creen que ese efecto se desarrolló para evitar la endogamia (parejas entre personas de la misma familia).