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La Selección tomó precauciones extra en su viaje a Venezuela
Papel higiénico en la valija, un contrato por la comida y 70 km por tierra de noche, detalles para ir a jugar en un país en crisis cada vez más fuerte
4 de septiembre de 2016
Los efectos devastadores del chavismo en Venezuela llevaron a la Selección argentina a tomar algunas precauciones adicionales en su viaje a ese país caribeño para jugar por las eliminatorias sudamericanas.

Algunas, insólitas, como llevar papel higiénico en las valijas, porque en Caracas se vende a a 1800 bolívares los cuatro rollos de papel higiénico (2,8 dólares, según el cambio oficial flotante) y a 1500 el dentífrico, y encima es una odisea conseguirlo.

Lo venden los "bachaqueros", vendedores ambulantes que se multiplican en Venezuela, en la autopista que une Caracas con El Vigía, el aeropuerto al que llega la selección argentina para jugar el martes, a las 20, en Mérida por la octava fecha de las eliminatorias.

El equipo nacional no parará para comprar en el camino: en el equipaje la delegación nacional trae una partida extra de artículos de higiene personal, algo que escasea en las tierras de la 'revolución bolivariana" que no se cansa de mantener a líderes opositores encarcelados y se fundió con la caída del petróleo, porque nunca tomó la precaución de formar un fondo anticíclico, más preocupado por hacer populismo para sostener lo poco que queda de la otrora odisea revolucionaria que incluyó negociados con el kirchnerismo de todo tipo.

En el mercado negro 48 rollos pueden costar casi 22.000 bolívares cuando el salario mínimo mensual es de 22.576 con 42.000 en bonos para alimentos. La precauciones de la AFA incluyeron una carta a la Conmebol y un llamado a la FIFA, pedir garantías totales de seguridad, hacer 70 kilómetros por tierra a la noche y asegurarse la provisión de alimentos.

A la Selección de Lionel Messi -quien estará ausente por lesión- y compañía la espera un país sumido en un fuerte crisis social y un público ávido por ver a la Argentina en el estadio Metropolitano, donde las entradas ya están agotadas hace un mes.

Los admiradores lamentan la ausencia de Messi, mientras que la selección vinotinto lo celebra.

El conflicto político y social en Venezuela, que tuvo su pico máximo el jueves último con la Toma de Caracas con un pedido de la oposición para exigir un referéndum revocatorio contra el presidente, Nicolás Maduro, agitó las aguas y hasta se puso en duda la presencia de la selección aquí luego luego de que el Gobierno decidiera el cierre del espacio aéreo venezolano para vuelos privados hasta el lunes. Como el plantel nacional viaja en chárter, debió conseguir un permiso especial.

Pero el plan Mérida comenzó mucho antes que los problemas de la semana última con una logística que no fue fácil. Unos días después de que Edgardo Bauza asumiera, una delegación de la AFA viajó a esta ciudad para conseguir todo lo necesario para el plantel.

"Fue más complicado que lo habitual", contó alguien que siguió de cerca los preparativos. Mérida no tiene un aeropuerto operable y, por eso, la selección volará al aeropuerto Juan Pablo Pérez Alfonzo de El Vigía, a 70 kilómetros de aquí, distancia que el conjunto nacional desandará por tierra por una autopista en buenas condiciones pero muchas curvas, por ser un camino montañoso.

El chárter realizará una parada en Manaos, Brasil, para cargar combustible y seguirá derecho a destino para arribar a las 22. En el equipaje, la selección cargará papel higiénico, según confiaron desde la AFA. Y también habrá un refuerzo extra de jabón, shampoo, dentífrico, desodorantes y toallas higiénicas, elementos que suelen llevarse a los viajes, aunque esta vez en mayor cantidad por el desabastecimiento que sufre Venezuela.

En el hotel Convención Boutique, donde se alojará el plantel y que fue elegido tras probar otros dos, les aseguraron que no faltara nada de esto, pero prefieren ser previsores.

Con respecto a la alimentación, el grupo de la AFA que viajó hace algunas semanas se reunió con el chef del hotel y se firmó un contrato que asegura que los buffets estarán abastecidos con fiambres, mermeladas, productos libres de gluten, entre otras cosas, como cada vez que el conjunto nacional afronta un partido. Junto a la delegación viaja como siempre Diego Iacovone, el cocinero de la AFA, que se encargará de preparar las comidas en Mérida con los alimentos que se comprometieron a proveer.

El agua mineral y las gaseosas no resultan un problema, porque uno de los sponsors de la selección se encarga de esto en cada viaje y utiliza la línea de distribución de cada país para abastecer al conjunto nacional.