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23 de noviembre de 2017
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Asesinos del editor están identificados
Lo permitió una de las cámaras de seguridad de la casa de Roberto Chwat, el directivo de la editorial Sigmar. "Sabemos que se mandó una cagada", dijo la novia del asaltante
29 de octubre de 2016
"Sabemos que se mandó una cagada porque lo vimos en la tele. El se debe haber visto también y como saben que lo están buscando se escapó", afirmó la novia de uno de los dos identificados por asaltar y matar el jueves a Roberto Chwat, el gerente de la editorial Sigmar.

Fue mientras allanaban su casa en Villa Martelli, en el Partido de Vicente López.

Ya se hicieron tres operativos en ese barrio y dos en villa La Rana, en San Martín.

"Los tenemos identificados", aseguraron los investigadores. Esta mañana temprano, desde las 6, llevaron a cabo los cinco allanamientos. En los de Villa Martelli, encontraron elementos probatorios, como dólares y celulares.

Estuvieron a cargo de la Distrital de Vicente López y de la DDI de San Isidro. Los delincuentes rondan los 20 años y uno tiene un ingreso en la comisaría de Villa Martelli por delitos menores. Hasta ahora, no informaron si tenían antecedentes más graves.

A Chwat lo asesinaron el jueves a las 21.25 cuando volvía a su casa de Lisandro de la Torre 1640, en una de las zonas más caras de Vicente López y a sólo cinco cuadras de la Quinta de Olivos.

Manejaba un Volkswagen Passat y cuando entró su garaje, que tiene portón automático, los dos delincuentes se metieron con él. Aparentemente, atinó a dar marcha atrás y en ese momento le dispararon. La bala ingresó por el brazo izquierdo y le atravesó el pecho. Segundos antes, había alcanzado a gritarle a su mujer, que estaba adentro: “¡Llamá a la Policía, entraron!”. Los ladrones se metieron en la casa, cruzaron la cocina, donde fueron filmados por una de las cámaras de seguridad que había en la casa, y rompieron el vidrio de la puerta de entrada para escapar.

Para salir de nuevo a la calle, tuvieron que saltar el cerco eléctrico que los Chwat habían colocado como medida de prevención. La Policía reconoce que la difusión de esas imágenes puede haber funcionado como alerta para los delincuentes como señal de que los iban a identificar rápidamente.

La noticia conmovió no sólo al barrio, sino también al mundo editorial, desde donde reconocieron el aporte de Chwat al frente de Sigmar, la editorial infantil que había heredado de su padre y que publica un promedio de 300 libros al año.