El club Xeneize enfrenta una baja del 12,8% en su padrón, según un informe de la AFA. Esta situación pone en jaque su identidad y el lema "la mitad más uno"
Boca
perdió más de 40 mil socios en apenas un año, según un informe oficial de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) al cierre del año pasado.
Se trata de una caída inédita del padrón que registró una baja del 12,8%, ya que el “Xeneize” pasó de
323.853 socios en 2024 a 282.644 en 2025, lo que representa una pérdida concreta de 40.942 personas en tan solo doce meses.
El retroceso es el más pronunciado de los últimos años y marca un quiebre en una institución históricamente asociada a la masividad.
El impacto no es solo estadístico. Boca construyó gran parte de su identidad sobre la idea de ser el club más popular de la Argentina, resumida durante décadas en el lema “la mitad más uno”.
Sin embargo, este fuerte descenso en la masa societaria pone en discusión ese concepto y obliga a repensar el vínculo entre el club y su gente.
La pérdida de socios afecta ingresos, representatividad, poder institucional y, sobre todo, el sentido de pertenencia que siempre distinguió al club boquense.
Según detalla el informe, la categoría más golpeada fue la de socios adherentes, un segmento que había sido creado con el objetivo de ordenar la enorme demanda para asociarse y ampliar la base social.
En solo un año,
ese padrón pasó de 121.079 a 98.820 socios, una caída superior a las 22 mil personas, un dato clave ya que los adherentes representaban la puerta de entrada de miles de hinchas que aspiraban a una mayor participación en la vida del club y a un eventual pase a categorías superiores.
Las razones detrás de esta sangría generan debate.
Desde factores económicos, con cuotas que resultan cada vez más difíciles de sostener, hasta el descontento deportivo e institucional, pasando por las dificultades de acceso a entradas y beneficios concretos, el fenómeno parece multicausal.
En un contexto donde el fútbol argentino atraviesa profundas transformaciones, la caída de más de 40 mil socios en Boca no puede leerse como un dato aislado. Es un llamado de atención que interpela a la dirigencia actual y futura, y que obliga a revisar políticas, comunicación y gestión.
Porque más allá de los títulos, los refuerzos o los resultados deportivos, Boca siempre se definió por su gente. Y hoy, por primera vez en mucho tiempo, ese capital simbólico muestra una fisura que pone en jaque la histórica idea de que el Xeneize representa, sin discusión, a “la mitad más uno” del país.