Grandes protestas contra Trump en EE.UU. y el mundo por la guerra con Irán
Sucedió en varias ciudades importantes del país y en Europa. Por su parte, Irán amenazó con atacar universidades de Israel y EE.UU.
29 de marzo de 2026
Miles de personas se movilizaron este sábado en Estados Unidos y en distintas ciudades del mundo en rechazo al presidente Donald Trump, en el marco de una nueva jornada del movimiento “No Kings”.
Las protestas, las terceras en menos de un año, apuntaron contra su estilo de gobierno, las políticas migratorias y la ofensiva militar en Irán, en una convocatoria que se extendió de costa a costa y también tuvo réplicas en Europa.
En Nueva York, decenas de miles de personas se concentraron con consignas contra la guerra y el autoritarismo, con la participación del actor Robert De Niro, quien calificó al mandatario como “una amenaza existencial”.
Las marchas también alcanzaron ciudades como Washington, Atlanta y San Diego, mientras en Europa hubo manifestaciones en Ámsterdam, Madrid y Roma.
La convocatoria, que podría marcar cifras récord, refleja el creciente rechazo a la administración republicana en un contexto de caída en la aprobación presidencial y a meses de las elecciones legislativas.
Entre los reclamos se destacan el uso de decretos ejecutivos, la represión migratoria y la escalada bélica en Medio Oriente, que según los organizadores profundiza la polarización y el malestar social.
Por su parte, la amenaza de la Guardia Revolucionaria iraní se produce en respuesta directa a los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra universidades en Teherán e Isfahán, que dejaron daños materiales en instalaciones educativas.
En un comunicado, el cuerpo militar advirtió que centros académicos vinculados a ambos países pasarán a ser blancos militares si no cesan los ataques contra instituciones iraníes.
El mensaje incluyó un llamado explícito a evacuar estos campus, al recomendar a estudiantes, docentes y personal mantenerse a al menos un kilómetro de distancia ante posibles represalias. La advertencia se inscribe en una escalada de amenazas que ya había alcanzado a empresas y bases estadounidenses en la región .