El campo de juego no exhibió mejoras significativas desde el partido con Carabobo y llegará con desgaste al domingo. Los motivos de la situación
A tan solo dos días de que comience a rodar la pelota en el Superclásico, el partido más convocante del fútbol argentino,
la preocupación por el estado del campo de juego del Monumental alcanza su punto máximo.
El césped del estadio de River continúa muy afectado, con baches de arena y desparejo, tal como se vio en el duelo ante Carabobo por la Copa Sudamericana.
Pese a los trabajos a contrarreloj que iniciaron en Núñez ni bien se completó el triunfo en la Copa Sudamericana, ya es un hecho que los tiempos no dan para que el domingo a las 17 el terreno de juego se encuentre en forma para el cotejo con Boca.
El césped no estará bien para el Superclásico, ya que las proyecciones de mejora significativa, considerando los daños que sufrió por los tres recitales de AC/DC más el desgaste posterior del partido contra Carabobo, recién se estiman para dentro de tres o cuatro semanas.
¿Qué pasó con el campo de juego del Monumental? El plan de River no salió como estaba ideado.
Se adelantaron trabajos de resembrado que estaban previstos para mayo con la intención de aprovechar la fecha FIFA, pero como expresa el amarillento color del terreno de juego, esto salió mal, en gran parte por las funciones de AC/DC, que con su escenografía, equipos y el salto de miles de fanáticos, terminaron de empeorar más todo.
En el partido contra el cuadro venezolano quedaron expuestas las irregularidades del campo en el pique de la pelota, que perjudicó los controles, los pases y la dinámica habitual del juego. Una situación que hasta hace semanas era difícil de imaginar, pues el campo del Monumental en los últimos años caracterizó por su excelencia.
A horas del River-Boca que se jugará el domingo a las 17 y luego de las fuertes declaraciones de los jugadores de Boca sobre su estado, se aceleraron los intentos de mejorarlo de cara al domingo.